Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7647
7647 Juan 21:25....
14 de julio de 1960: Libro 80
Yo les doy aclaración a los que son Míos, si la desean seriamente.... A lo mejor, en Mi Plan de eternidad hay mucho oculto para los seres humanos, porque el conocimiento ilimitado es siempre solo un signo de mayor madurez espiritual, o porque el conocimiento aumenta a medida que el amor se profundiza. Y desde la eternidad he sabido qué grado de amor alcanzarán los seres humanos, y por lo tanto, durante Mi andadura por la Tierra, no mencioné más de lo que los seres humanos eran capaces de comprender, porque incluso la comprensión de las sabidurías más profundas dependía del grado de su amor. Pero, a pesar de todo, mencioné mucho que no fue transmitido a los seres humanos.... pues también habían seres humanos amorosos en Mi alrededor que eran capaces de poder absorber y comprender un conocimiento más profundo.
Pero Yo siempre he defendido una Enseñanza; he dado los mandamientos del amor. Yo siempre he animado a los seres humanos a vivir una vida de amor. Y esta Enseñanza del amor sigue siendo hasta hoy en día “Mi Evangelio”, que debe ser presentada a todos los seres humanos que son de buena voluntad. Porque del cumplimiento de Mis mandamientos de amor depende únicamente el grado de madurez humana y del grado de madurez del alma depende de nuevo el grado de cognición en el cual se encuentra el ser humano. El amor es la garantía de un verdadero conocimiento que puede penetrar hasta lo más profundo. Y en todo momento, cuanto más se haya transformado el ser de un ser humano hacia el amor y cuanto más haya deseado el conocimiento más extraordinario conocimiento habrá recibido.
Pero no había muchos seres humanos que anhelaban el conocimiento. La mayoría se contentaba con ese conocimiento que se transmitía de generación en generación, el que se encuentra en el Libro de los Libros. Pero el conocimiento.... la Verdad de Dios.... es inagotable, y tampoco puede ser limitado, pues Yo, como el Ser más perfecto, no conozco límites ni impongo límites al conocimiento del ser humano cuando éste se esfuerce seriamente por lograr la perfección y se transforme por completo en amor. Entonces experimentará cosas que no están escritas en ningún libro, y se le permitirá penetrar cada vez más profundamente en la sabiduría divina y su asombro no tendrá fin.
Sin embargo, sería una tontería poner ese conocimiento al alcance de los seres humanos a través de los libros, pues para comprenderlo se requiere un alto grado de madurez del alma, algo de lo que carecen la mayoría de los seres humanos en la Tierra. Pero es posible alcanzarlo y por lo tanto, conviene recordar a los seres humanos continuamente Mis mandamientos de amor, cuyo cumplimiento ciertamente puede aumentar su madurez del alma. Y la vida terrenal, a pesar de su brevedad, es suficiente para alcanzar un alto estado de madurez, y así un ser humano puede partir de la Tierra en un alto grado de cognición, siempre que haya sido diligente en el cumplimiento de esos mandamientos de amor.... porque entonces Yo Mismo Me revelaré a él en Espíritu, y le pondré los pensamientos correctos en su corazón o le transmitiré la verdad a través de la palabra interior.
Y entonces va más allá de ese conocimiento que le fue enseñado en la escuela o que se ha adquirido a través de su esfuerzo intelectual. Pero también reconocerá que el Libro de los Libros contiene la verdad, porque entonces lo leerá con el espíritu iluminado, aunque el pensamiento humano haya introducido alteraciones que solo un espíritu iluminado puede descubrir y corregir: “Quién Me ama y cumple Mis mandamientos, a él vendré y Me revelaré....” Y lo guiaré verdaderamente a la verdad y le daré la comprensión correcta de ella.
Pero lo que ahora no es absolutamente necesario saber en la vida terrenal, y por lo tanto se ha mantenido en secreto, será revelado en los últimos tiempos a todos aquellos que quieren pertenecer a Mí y a quienes, por consiguiente, les relevo Mi plan de Salvación desde la Eternidad. Porque deben tomar conciencia de la gravedad de estos tiempos, deben saber lo que está por delante de ellos, y deben ser amonestados y advertidos con todo amor para que recuerden el fin y se preparen.
Por lo tanto, ahora se les llega un conocimiento a los seres humanos, el cual aceptarán o rechazarán correspondiente a su grado de amor.... No se les obligará a aceptarlo, pero deben considerarlo.... Aunque ya no prestan atención al Libro de los Libros, recibirán, no obstante, Mi Palabra, que nuevamente solo enseña el amor, pero también permite a los seres humanos una comprensión más profunda de Mi plan de Salvación, porque ha llegado el tiempo del fin. (14.07.1960) Ahora puedo ofrecer a los seres humanos un conocimiento que ya no les es beneficioso porque su fe es débil o se ha perdido por completo, de modo que este conocimiento solo será respetado por aquellos que son fuertes en la fe, a quienes, por lo tanto, también se les permite comprender Mi plan de Salvación desde la Eternidad....
A ellos ahora Me revelo, y les hago saber que lo que he proclamado a través de videntes y profetas desde el comienzo de este período de Redención se está cumpliendo, porque éste también un día terminará, y un día el futuro se convertirá en presente. Y quienquiera cuyo espíritu despierte también encontrará plena conformidad con las Palabras de la Escritura, porque lo que viene de Mí siempre será lo mismo y jamás se contradecirá. Y así como la cosecha es la culminación del trabajo del agricultor, así también Yo cosecharé al final y reuniré a aquellos cuyas almas hayan madurado en esta Tierra, según Mi sabiduría y Mi amor lo reconocen y lo determinan.
Juzgaré a los vivos y a los muertos.... Pondré todas las cosas en su lugar según su estado de madurez, y esto también significará que muchos seres humanos que fracasaron en la vida terrenal y volvieron al estado de muerte serán desterrados una vez más en la materia sólida, de la que tendrán que encontrar el camino de regreso a la vida, a través de períodos de tiempos interminables. Porque nada debe perderse para siempre, e incluso aquello que se ha hundido más profundamente volverá a la vida algún día, una vida que jamás volverá a perder.... amén
Traducido por Hans-Dieter Heise