Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7551

7551 La fe puede mover montañas....

17 de marzo de 1960: Libro 80

La fe puede mover montañas.... Pero, ¿Quién de vosotros posee una fe tan fuerte? Todos sois todavía demasiado débiles en la fe, porque también sois demasiado débiles en el amor, porque sólo el amor da fuerza a la fe, porque el Amor mismo es fuerza.... Y así, el grado de amor de una persona determina cuán fuerte es su creencia. Y por eso también es comprensible por qué la humanidad puede ser llamada sin fe, porque el amor se ha enfriado entre los hombres, y por lo tanto tampoco puede haber una fe real, viva, donde falta el amor.

Pero donde ya no se encuentra la fe, allí la humanidad camina en las más profundas tinieblas espirituales, porque no se le puede dar un conocimiento claro, y no se cree en el conocimiento espiritual impartido a las personas.... y así es, que una humanidad sin fe se mueve en la oscuridad más profunda, mientras que todo es luz y claridad para quien ha ganado una fe viva a través del amor. Y éste sólo necesita aumentar su grado de amor para alcanzar una fe que puede mover montañas.

Pero solo hay unas pocas personas en esta tierra que tienen un fe tan fuerte, y éstas también son capaces de una obra inusual que siempre expresa su alto grado de amor. Éstas serán capaces de curar a los enfermos, podrán obrar milagros porque la fuerza de su fe los une aún más estrechamente a Dios, de modo que en unión con Él, ahora también pueden hacer todo lo que su amor les ordena. Porque siempre será solo obrar en amor que brota de la fuerza de la fe. El amor grande y abrumador los impulsa a ayudar a los necesitados, y la fuerza de la fe también asegura siempre el éxito de su proyecto.

La fe puede mover montañas.... Así que nada es imposible para una persona que llama suya una fe tan fuerte, que ha ganado a través del amor.... Pero la gente siempre dudará mientras que no esté también en el amor vivo, que ya le ha traído una fe que está viva, aunque solo ha llegado a un pequeño grado. Pero la fe viva es prueba del amor, y el amor da luz al que desea la luz.... Y éste pronto reconocerá dónde está la fuerza de la fe, y ya no será difícil creer de manera viva.... y entonces sólo necesita aumentar su grado de amor para sentir también que la fuerza de su fe se hace cada vez más fuerte....

Y entonces él también se levantará con convicción por lo que cree, y sentirá crecer su propia fuerza y no dudará más que la fe fuerte también puede mover montañas.... En cuanto tiene amor, también tiene fuerza, y ahora puede usar esta fuerza como su amor lo dicta.... Lo volverá hacia su prójimo que está en necesidad, podrá ayudar donde la ayuda a menudo parece imposible porque tiene un fe fuerte y no obra por sí solo, sino que con Dios, Quien está en él....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise