Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7453
7453 La chispa espiritual en el ser humano....
11 de noviembre de 1959: Libro 78
Todos vosotros lleváis dentro de vosotros la chispa divina que es parte del Espíritu Padre desde la Eternidad, la chispa espiritual que solo necesita encenderse para arder en una llama que puede iluminar y dar luz a todo lo que hay en vuestro interior. Vosotros no apreciáis este don divino.... que albergáis dentro de vosotros una parte de la Divinidad Eterna, que os une inextricablemente a Ella.... Así que, no importa cuán profundo hayáis caído, no importa cuán infinitas profundidades hayáis atravesados, puede que vuestro ser se haya alejado tanto de Dios por vuestra propia voluntad.... como seres humanos estáis conectados con Dios precisamente a través de la chispa espiritual que cada uno de vosotros, independientemente de vuestro grado de madurez, lleva dentro....
Pero podéis sentir esta conexión o no, dependiendo de si elegís libremente despertar esta chispa espiritual, dejar que se convierta en una llama a través de una vida vivida en el amor. Podéis optar por no utilizar esta chispa divina que hay en vosotros hasta el final de vuestra vida; entonces permanecerá latente en vuestro interior, y vuestra vida terrenal habrá carecido de sentido. Pero también podéis despertarla, y entonces podréis contemplar una vida terrenal ricamente bendecida, aunque solo sea en un sentido espiritual, pues el espíritu que hay en vosotros os prepara para la vida después de la muerte, para la vida que el alma lleva tras abandonar su cuerpo terrenal. Haber despertado el espíritu interior significa haber entrado conscientemente en la conexión con el Espíritu Padre desde la Eternidad; significa, haberse reconocido como parte de Dios, como un ser creado destinado a regresar a Dios como un “hijo”, de Quien una vez surgisteis como “criatura”.
Haber despertado el espíritu en sí mismo también significa, que este espíritu en él le ha desvelado un conocimiento que ha traído luz al ser humano, que ha recuperado la falta de cognición que le fue arrebatado antes de su caída en el abismo y que el ser humano tiene que recuperar irrevocablemente para ser y permanecer bendecido. Porque el espíritu interior es un don divino, y por ello el ser humano se verá inundada de luz, lo que otorga a la chispa espiritual el derecho de iluminarlo, instruirlo y guiarlo hacia la verdad.
Todos vosotros, los seres humanos, tenéis esta chispa espiritual dentro de vosotros, pero ¿cuántos de vosotros no le prestáis atención y no le dais el derecho ni la oportunidad de expresarse, yendo allí desprovistos de todo amor? Porque el amor es divino, el amor es la unificación con Dios, el amor establece la conexión entre la chispa espiritual que reside en vosotros y el Espíritu Padre desde la Eternidad, Que no puede manifestarse al ser humano sin amor. Por lo tanto, se apaga durante la vida terrenal sin haber tenido jamás efecto alguno en el ser humano, que muere sin amor y, por consiguiente, sin conexión alguna con Dios....
Dios jamás os abandonará, pero vosotros os alejáis de Dios, y Él no os obliga a pertenecerle. Así, la separación entre vosotros y Dios siempre es producida solo por vuestra propia voluntad y vuestra propia voluntad debe deshacer la separación. Pero por parte de Dios siempre se os ayudará en esto, pues Su parte espiritual mora en vosotros y siempre está dispuesto a comenzar Su obra de amor en vosotros, si tan solo le dais la oportunidad, si encendéis la chispa, lo que solo puede lograrse a través de obras de amor. Entonces pronto sentiréis la fuerza del amor de Dios fluyendo a través de vosotros, y tomaréis conciencia del Espíritu divino que reside en vuestro interior, el cual os impulsa constantemente a actuar con amor, porque quiere permanecer conectado con el Espíritu Padre desde la Eternidad, Cuya irradiación de amor es el espíritu que habita en vosotros....
Y debéis demostrar que sois dignos de esta irradiación de amor, debéis dar la vida al espíritu que hay en vosotros, debéis encender la chispa hasta convertirla en una llama brillante a través de actos de amor, y la unificación con el Espíritu Padre desde la Eternidad os traerá bendiciones inimaginables, maduraréis en vuestra alma, que el Espíritu ahora acoge bajo Su amoroso cuidado y podréis entrar en el reino de la luz después de vuestra partida de esta Tierra....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise