Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7436

7436 Vida de amor.... Fe viva....

25 de octubre de 1959: Libro 78

La fuerza de la fe depende del espíritu del amor que mueve al ser humano. El amor debe encenderse en el ser humano a una llama brillante, entonces la fe también se vuelve viva; entonces, el rayo brillante del amor le traerá la cognición al ser humano, y todo aquello que de otro modo se le exige creer al ser humano, le resultará tan comprensible e indudable que ya se podrá hablar de una fe viva, que además encierra en sí misma toda la fuerza.

El ser humano puede captar mucho con su mente, incluso converse a sí mismo de creerlo, pero solo la fe viva le da la certeza de que lo que se le ha presentado corresponde a la verdad. Y solo esta plena certeza es verdaderamente dichoso; solo la fe viva da fuerza y paz a un ser humano. Pero sin amor, la fe está muerta.... Por es, antes de que el ser humano pueda disfrutar de una fe viva, debe vivir el amor, por muy convencido que esté de lo que defiende.... Sin embargo, mientras le falta el amor, también le faltará la convicción interior.

La fe sin amor es inconcebible, y los seres humanos deberían ocuparse primero hasta qué punto están dispuestos a amar y actúan amorosamente antes de poder hablar de una fe firme e inquebrantable, que todo ser humano desearía poseer si está dispuesto a amar. Y la explicación para eso es muy sencilla: quien vive en el amor está conectado con Dios, Que es el Amor Mismo.... y quien está conectado con Dios también puede recurrir a Su fuerza, y por lo tanto tiene la firme certeza de que con Dios lo entiende todo y puede lograrlo todo; y esta certeza es “fe”.

Estar unido a Dios significa que una luz brillante irradia a través de un ser humano, y estar en la luz significa estar en la cognición, y entonces la fe también es fácil; debe estar viva dentro del ser humano, porque la luz de Dios que irradia a través de un ser humano disipa cualquier duda, y solo queda la certeza.... la fe viva.... Por lo tanto, que cada ser humano practique el amor desinteresado a su prójimo si desea alcanzar una fe viva, y reconocerá con asombro cómo toda duda desaparece dentro de él, como acepta con convicción y completa certeza y moviéndolo en el corazón todo lo que aprende en materia de enseñanzas espirituales, todo lo que Dios, en su infinito amor transmite a la Tierra como irradiación de Sí Mismo.... Su Palabra, que se os transmite constantemente a vosotros, los humanos, desde lo alto.

Para poder creer eso vivamente, debéis vivir una vida de amor; de lo contrario, para vosotros no son más que palabras sin sentido ni vida, pero para un ser humano dispuesto a amar, es lo más preciado que puede recibir de Dios.... Porque es la fuerza que viene de Dios, es luz, y trae la libertad de las cadenas del enemigo, trae libertad de la oscuridad de la noche. La fe viva es el resultado de una vida vivida en amor, y Mi Palabra iluminará al ser humano todo con claridad como un rayo de luz, y ahora ya no podrá dudar porque el amor en su interior es la luz, porque el amor en su interior abre su corazón a la Palabra que le llega desde lo alto, porque vive en el amor.

Por lo tanto, cada ser humano debe alcanzar una fe viva a quien le resuene la Palabra divina, que la reciba con gratitud y la transmita una y otra vez, porque vive en el amor. y por consiguiente, nadie debe permanecer muerto en espíritu y, por ende, muerto en su fe, si tan solo desea vivir, si desea que su fe sea viva, pues la voluntad lo es todo, y Dios se asegurará de que la voluntad logre por lo que se esfuerza.... El ser humano caminará en el amor sobre la Tierra, y tendrá la certeza de que Dios lo ama y desea bendecirlo....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise