Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7427
7427 Alimento espiritual en la mesa del Señor....
13 de octubre de 1959: Libro 78
Debéis alimentaros abundantemente de pan espiritual, pues aún está por llegar el tiempo de la hambruna, cuando os será imposible establecer un vínculo íntimo Conmigo por mucho tiempo, cuando podéis consideraros afortunados si vuestros pensamientos pueden permanecer Conmigo aunque sea por un breve tiempo, y cuando os resultará difícil escuchar con atención Mi mensaje. Entonces, estas breves reflexiones bastarán para llenaros con fuerza, la cual no os negaré.
Pero mientras sea posible, debéis aprovechar bien el tiempo y dejaros alimentar y beber con la frecuencia que podáis. Yo os doy este consejo para fortaleceros para el tiempo venidero, porque os exigirá mucha fuerza, la cual solo podéis recibir a través de Mi Palabra. Si vuestra alma se nutre con pan y vino, entonces también será resistente a todas las pruebas que la amenacen. Y siempre estoy dispuesto a proveerla este alimento nutritivo. Siempre estoy dispuesto a hablar con Mis hijos y aconsejarlos, a exhortarlos y a advertirles, pues Yo solo deseo lo mejor para los que son Míos, y siempre los guiaré para que puedan saciarse en Mi mesa en todo momento. Y esto es lo que debéis aprovechar....
Debéis prestarme atención con frecuencia, debéis abrirme vuestros corazones, debéis abrir de par en par la puerta de vuestro corazón para que yo pueda entrar en Mi casa.... y debéis preparar esta casa para Mí, lo cual solo puede suceder si os servís unos a otros con amor, si recibís Mi Palabra y la vivís, si por lo tanto disfrutáis de la comida y la bebida y entonces también estáis capacitados para trabajar en vuestra alma, si vivís conforme a Mi voluntad, siendo así no solo oidores sino hacedores de Mi Palabra.
Y si yo ahora os he abierto un manantial del que brota el agua de la vida, entonces debéis inclinaros a menudo y beber de ello, y sentiréis un fortalecimiento notable; podréis continuar vuestra peregrinación terrenal con mayor facilidad; la carga de la vida no os pesará tanto si vosotros mismos andáis fuertes y sanos y habéis extraído esta fuerza y salud del alimento que Yo Mismo os proporciono continuamente.
Venid todos y acampanéis en el manantial y recuperad todos nuevas fuerzas y a compartir este alimento con los necesitados y cansados y agotados se posan junto al manantial para refrescarse.... Sacad para ellos el agua de la vida para ellos y dásela y seréis bendecidos por ello. Animad también a los viajeros a que busquen el manantial, a que descansen y se reanimen antes de continuar su viaje, que exige constantemente nuevas fuerzas, hasta que termine la peregrinación.
Todos vosotros necesitáis por qué ser débiles, siempre podéis solicitar por nueva fuerza, siempre podéis recibir alimentación en Mi mesa, y no debéis temer que Yo sea tacaño con vosotros ni que os niegue el sustento. Siempre estoy dispuesto a dar abundantemente, y debéis aprovecharlo y exigirlo en abundancia. Lo recibiréis, y siempre será para vuestro propio bien. Comed y bebed del pan y del vino de la vida. Yo Mismo os ofrezco el alimento y la copa para vuestra alma, pero no lo desaprovechéis, confiando en que vuestras propias fuerzas serán suficientes para vuestra peregrinación.
El camino que lleva hacia arriba es empinado y no se puede recorrer sin una buena reserva de fuerza. Tenedlo siempre presente, y por lo tanto, acampad donde encontráis un manantial que Mi Amor mismo haya abierto para vosotros. Llegará el momento en que os veréis obstaculizados por la traición de Mi adversario, y entonces deberéis poseer suficientes provisiones, y entonces la fuerza divina debe fluir a través de vosotros, con tan solo dirigir un leve pensamiento a Mí, pues Yo no abandono a los que son Míos; los alimentaré y daré de beber espiritual y terrenalmente, aunque cuando os parezca imposible.... Porque Mi amor por vosotros y Mi poder son ilimitados....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise