Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7359

7359 “El Reino de los Cielos sufre violencia....” I.

9 de mayo de 1959: Libro 78

Recordad, vosotros, los seres humanos, que vivís solo un breve tiempo en esta Tierra, pero que vuestra alma, que es vuestro verdadero ser, es imperecedera. Entonces os será comprensible que debéis cuidar por vuestro propio bienestar en la eternidad y no durante el breve tiempo de vuestra vida terrenal, que puede incluso más rápido de lo que suponéis naturalmente. Porque ninguno de vosotros tiene la certeza de vivir todavía el día siguiente, y cada uno debe considerar la posibilidad de ser llamado repentinamente de esta Tierra. y si reflexionaréis seriamente sobre esto, también tomaríais conciencia de la gran responsabilidad que habéis asumido para vuestra alma, es decir, para vosotros mismos, para este breve tiempo de vuestra vida terrenal....

Y os preguntaríais qué habéis hecho ya por el bienestar de vuestra alma.... Deberíais haceros esta pregunta seriamente, y reflexionar sobre ella por un breve tiempo os sería de gran bendición. Podéis crear riquezas incalculables para su alma si tan solo tenéis buena voluntad; solo necesitáis esforzaros siempre por vivir una vida de amor, amar a Dios por encima de todo y considerar a vuestro prójimo como un hermano, ayudándolo cuando lo necesite....

Dios no os exige nada más que este amor por Él y al prójimo. Y si vosotros sois de buena voluntad reflexionad hasta qué punto estáis cumpliendo la voluntad de Dios en vuestra vida diaria, descubriréis mucho que no está de acuerdo con ella, tan pronto como sometáis vuestra conducta a una crítica seria y seáis honestos con vosotros mismos. Porque la humanidad aún vive demasiado en el egoísmo, pensando más en sí misma que al prójimo y, sin embargo, debería mostrar el mismo amor a su prójimo, que se da a sí misma. Y esto requiere una voluntad humana firme, la voluntad de alcanzar la perfección y de someterse a la voluntad de Dios.

Pero el Reino de los Cielos sufre violencia, y solo quien usa la violencia lo conquista.... La voluntad debe ser fuerte y prevalecer, entonces uno usa la violencia para adquirir el Reino de los Cielos.... Y una vez más, Jesús dio a los seres humanos la promesa: “Mi yugo es suave y Mi carga es ligera....” Y esto también es cierto, pues a quien está dispuesto a amar le resulta fácil cumplir los mandamientos de Dios; no necesitará mucha violencia porque el amor está dentro de él, y el amor ya es el poder, y con seguridad adquirirá el Reino de los Cielos porque ya no le falta la firmeza de querer gracias a su vida de amor....

Y deberíais considerar una vez seriamente hasta qué punto aún necesitáis usar la “fuerza” o si ya se ha convertido en vuestra naturaleza realizar actos de amor por vuestro prójimo de forma natural.... Y entonces también sabréis lo que necesitáis, porque entonces primero debéis pedirle a Dios la fuerza para cumplir con Sus exigencias, porque todavía os resulta difícil.... Pero os llegará, y lo que inicialmente requiere un gran esfuerzo entonces os resultará fácil y ya no lo percibiréis como una carga....

No estaréis bajo un yugo que parezca demasiado pesado para soportar. Ya no sentiréis ninguna carga porque, por amor, continuamente recibiréis fuerza de Dios, y entonces alcanzaréis fácilmente la madurez espiritual necesaria para poder vivir la verdadera vida en luz y fuerza y dicha. Pero primero debéis examinaros a vosotros mismos, para que la hora de la muerte no os sorprenda y vuestra alma entre en el más allá pobre y miserable. Porque ninguno de vosotros sabe cuándo llegará su hora....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise