Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7337

7337 Recuperando atributos divinos a través del amor....

16 de abril de 1959: Libro 78

Las capacidades espirituales dentro de vosotros deben ser despertadas lo que solo pude ocurrir a través de una vida en el amor, pues el amor despierta el espíritu que hay en vosotros a la vida, aquel cuyo espíritu está vivo regresa al estado que existía al principio.... aunque inicialmente solo en pequeña medida, lo cual puede y aumentará constantemente si el ser humano se toma en serio su perfección....

El ser humano fue originalmente un ser espiritual en toda perfección.... Fue creado a la “imagen” de Dios y por consiguiente poseía también todas las capacidades para crear y obrar como Él por propia fuerza. Pues la fuerza de Dios fluía constantemente a través del ser, y éste no experimentaba ninguna carencia ni limitación de esta fuerza hasta que se cerró a esta transmisión constante de fuerza, hasta que rechazó el flujo constante del poder amoroso y, por ende, se volvió impotente.

Se volvió arrogante y se creyó todopoderoso y lleno de fuerza.... Pero esto solo duró solo mientras recibió el poder de Dios, que fluía hacia él sin límite, Y por su resistencia al amoroso poder de Dios, el ser se debilitó y perdió su luz. Cayó al abismo y tuvo que permanecer allí en su impotencia hasta que el amor infinito de Dios le brindo ayuda, la cual no dependía de la voluntad del ser mismo, pues este se resistió al poder y la ayuda de Dios. Por lo tanto, Dios lo ató de antemano, es decir, su voluntad ya estaba atada por Su adversario, cuando sus seguidores habían caído al abismo.

Habrían permanecido eternamente en las profundidades, incluso si hubieran permanecido eternamente en manos del adversario de Dios, pero Dios le arrebató ese espíritu endurecido, aunque con el consentimiento de que el adversario conservara su derecho a ello y pudiera reclamarlo, cuando el ser en un estado claro, se le permitiera nuevamente disponer de su libre albedrío y pudiera decidir por sí mismo a favor de su Señor. Y el ser alcanza este estado con la ayuda de Dios a través de su recorrido por la creación terrenal, pero todavía sigue siendo completamente ciego espiritualmente y desprovisto de todo atributo divino al entrar en la Tierra como ser humano para someterse a su prueba final de voluntad.

Sin embargo, como ser humano puede lograr mucho durante su viaje terrenal. Puede recuperar sus cualidades divinas y abandonar la Tierra como un ser supremamente perfecto para reingresar al reino espiritual del que una vez se emanó.... Pero esta transformación de regreso a un ser perfecto requiere un alto grado de amor y, por lo tanto, también un gran fortalecimiento de la voluntad, para poder obrar incansablemente en el amor, para despertar en sí mismo todas aquellas capacidades que había perdido por su propia culpa.

Porque el amor es divino, es el Ser primordial de Dios, y cuando un ser humano transforma su ser de nuevo en amor, entonces también asume nuevamente el ser mismo de Dios que una vez le adornó, y entonces también debe asumir o recuperar las cualidades divinas que una vez renunció voluntariamente, pero que ahora las recibe nuevamente a través de la irradiación del amor divino, a la cual ya no se resiste ahora, sino que se abre voluntariamente a recibir la emanación de Dios, que le permite convertirse una vez más en el ser más bienaventurado, como lo fue en el principio....

El tiempo terrenal es verdaderamente suficiente para la re-transformación al amor, y tan pronto como un ser humano despierta el espíritu dentro de sí a través de una vida de amor, este espíritu buscará la unificación con el Espíritu Padre, porque ya no se detendrá hasta haber logrado este objetivo.... la unificación con Dios, que también garantiza la plena emanación de amor dentro del ser y así produciendo la re-transformación al ser divino que fue en el principio....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise