Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7329
7329 La presencia de Dios protege contra el enemigo....
8 de abril de 1959: Libro 78
Solo un cosa es necesaria: que no os separéis de Mí. Mientras permanezcáis unidos a Mí en pensamiento, a través de actos de amor o la oración íntima, estaréis protegidos de todas las tentaciones del enemigo de vuestras almas. Pero en cuanto aflojéis el vínculo Conmigo, él estará a vuestro lado, y a menudo no será fácil hacerlo retroceder, porque vosotros sois débiles sin Mí. Por lo tanto no permitáis que surja esta debilidad; permaneced siempre unidos a Mí, y siempre podréis protegeros de él, porque hacéis uso de Mi fuerza, que fluye a través de vosotros, tan pronto como os unisteis a Mí, es decir, en cuanto sois Míos por vuestra voluntad.
Os lo he dicha ya muchas veces, pero repetidamente caéis en el peligro de sucumbir a él porque no prestéis atención a Mi advertencia y os alejáis de Mí al permitir que surjan pensamientos mundanos en vuestro interior o al descuidar vuestro esfuerzo espiritual, al prestar más atención a vuestra vida terrenal que a la espiritual. Debéis permanecer constantemente cerca de Mí, o mejor dicho, debéis atraerme constantemente hacia vosotros mediante vuestros pensamientos y acciones, debéis vivir en el amor, pues entonces yo siempre estoy con vosotros. O bien, estableced un vínculo Conmigo en la oración, que sin duda os protegerá de cualquier ataque del enemigo. En Mi presencia, él no os atacará; No podrá acercarse a vosotros mientras yo camine a vuestro lado.
Siempre debéis recordar que no hay mejor protección contra él que Yo Mismo, que Mi presencia, sobre la cual vosotros mismos tenéis el control. Deseo estar presente con vosotros en todo momento; jamás quiero abandonaros. Pero vosotros también debéis anhelar Mi presencia, porque solo entonces podrá tener lugar, pero Yo no permaneceré con vosotros en contra de vuestra voluntad, si vosotros sois indiferentes a Mi presencia.
Solo vuestro propio anhelo asegura Mi presencia, y este anhelo se expresa siempre en actos de amor, oración íntima y pensamientos a Mí. Pero si estáis tan profundamente conectados a Mí, entonces no tenéis por qué temer nada, ni aflicciones terrenales ni espirituales, pues yo soy el Señor sobre todos ellas, protejo a Mis hijos de ellas, aquellos que desean pertenecerme y que se aferran a Mí en su amor y en su deseo por Mi cercanía.
El enemigo siempre intentará de intervenir, pero mientras Me llevéis en vuestro corazón, éste permanecerá cerrado para él, y no encontrará la manera de entrar. Así que os abandona de nuevo y y espera la siguiente oportunidad. Por lo tanto, debéis estar vigilantes y aferraos siempre a Mí; nunca debéis olvidarme; debéis practicar siempre actos de amor y debéis enviarme oraciones hacia arriba con frecuencia, en espíritu y en verdad....
Debéis mantener siempre el vínculo Conmigo, y así podréis llevar una vida más fácil en la Tierra, porque Mi adversario no encontrará por dónde atacaros y tampoco podrá oprimiros, porque Yo Mismo lo confronto siempre y en todas partes, y él huye de Mí como la “Luz desde la Eternidad” a Quien no desea encontrarse porque no quiere reconocerme como su Señor. Sin embargo, Yo sigo siendo el Señor incluso sobre él, y ciertamente os protegeré de él si vosotros tan solo deseáis permanecer cerca de Mí, si queréis ser Míos ahora y para siempre....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise