Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7245
7245 Evaluar la Palabra divina significa recibir poder....
4 de enero de 1959: Libro 76
No estáis evaluando Mi Palabra lo suficientemente.... Lo que podría daros una fuerza ilimitada, lo aceptáis pasivamente, sin comprender el poder que fluiría hacia vosotros si escucharais o leyerais con toda vuestra alma lo que quiero deciros. Olvidáis que Yo Mismo Me dirijo a vosotros, que cuando escucháis Mi Palabra, Me escucháis a Mí Mismo, vuestro Dios y Creador desde la Eternidad, Que desea ser vuestro Padre, y por eso también se dirige a vosotros como “Padre”. Y por lo tanto, no es lo mismo escuchar la voz de vuestro Dios o la del Padre a Su hijo....
Porque cuando un Padre le hable a Su hijo, entonces es una prueba de Su amor por él, y las Palabras de amor siempre deben tener un efecto, convirtiéndose en una fuente de fuerza inconmensurable para el niño. Pero las Palabras de amor deben ser comprendidas por el corazón para que actúan como el poder del amor. No solo el oído debe oírlas, sino que el corazón debe impresionarse por ellas, solo entonces Mi Palabra se convertirá en una fuente de fuerza de la cual el niño podrá nutrirse y fortalecerse en cualquier momento.
Por lo tanto, Yo no os reprendo, porque sé cómo Mi adversario os influye constantemente e intenta interferir en vosotros en cuanto Me escucháis, en cuanto leéis Mi Palabra. Yo sé cómo interfiere en vuestros pensamientos y cuán débiles sois para oponerle resistencia. Pero también sé cuán fácil sería la vida terrenal para vosotros si os sumergierais más a menudo en Mi Palabra, si la vierais como una fuente constante de fuerza y si Mí permitierais hablaros con mayor frecuencia. Podríais hacerlo si tan solo pidierais fortalecer vuestra voluntad y siguierais siempre su voz interior, que ahora os impulsaría con más frecuencia a profundizaros en Mi Palabra, y ahora dejad que ésta obraría en vosotros con el espíritu adecuado: enseñándoos, consolándoos, fortaleciéndoos donde os falte fuerza.
Mi palabra es un medio tan seguro para obtener fuerza; es mi Palabra una garantía tan segura de que recibiréis lo que os falta, es Mi palabra una fuente directa de fuerza en todo momento. Sin embargo, el fortalecimiento de vuestra voluntad os lo imparte el divino Redentor, Jesucristo. Por lo tanto, debéis uniros siempre a Mí en Jesucristo en primer lugar si deseáis obtener el verdadero beneficio de Mi mensaje, para que podáis experimentar Mi irradiación de amor, que sin duda os impide que todavía os sentís débiles.
Ponedlo a prueba, profundizados en Mi Palabra siempre que os encontréis en angustia terrenal o espiritual, unidos íntimamente a Mí y simplemente dejéis que Yo tome el control.... Y pronto os invadirá una paz interior, pronto Me sentiréis cerca de vosotros, y toda debilidad o ansiedad desaparecerá.... Mi poder se hará poderoso en vosotros, los débiles.... y entonces el poder de Mi Palabra, y solo entonces comprenderéis verdaderamente el poder de Mi Palabra, el poder que todo lo supera....
En Mi Palabra tenéis una fuente de ayuda tan segura, porque podéis fortaleceros constantemente de ella, si os profundizáis seriamente en ella y que no solo la escucháis o leéis superficialmente. Pero esto requiere vuestra voluntad, la cual jamás obligaré. La voluntad de escucharme Me llama a vosotros, y entonces inevitablemente Me dirijo a vosotros, y Mi Palabra os tocará como un rayo de amor que penetra profundamente en vuestro corazón y se enciende.... Y el amor es poder.... Y por lo tanto, toda debilidad tiene que apartarse de vosotros en cuanto el amor se encienda en vuestro interior a través de Mi Palabra. El poder divino os invadirá en cuanto os unáis seriamente a Mí, para que pueda dirigirme a vosotros, para que pueda hablaros Palabras de amor que siempre surtirán efecto....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise