Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7221

7221 El período de Redención con Jesucristo....

5 de diciembre de 1958: Libro 76

La obra de Redención se ha realizado para todos los tiempos, pero éste período terrenal estaba destinado a que Dios Mismo viniera e la Tierra en Jesucristo.... ésta Tierra dio a luz al divino Redentor y Salvador, y así, con este período terrenal, llegó también el tiempo en que las almas plenamente redimidas podían abandonar el mundo material y regresar al reino de la luz, algo que antes no había sido posible, incluso si un ser humano vivía en la Tierra según la voluntad de Dios. Pero aún no estaban libres de su pecado original, que les impedía entrar en el reino de la luz.

Desde aquel tiempo del viaje terrenal de Jesús, desde el momento de Su crucifixión, los primeros espíritus primordiales caídos habían regresado a su patria eterna. La obra de Redención se había realizado para toda la eternidad, para todos los seres humanos del presente, del pasado y del futuro.

Innumerables seres humanos ya habían recorrido antes el camino sobre la Tierra y, sin embargo, no les había sido posible abrir la puerta de la muerte y entrar en la vida eterna. Sin embargo, estos muchos ser humanos del pasado también participaron de la bendición de la obra de Redención. No obstante, su libre albedrío también tenía que confesar a Jesucristo, el divino Redentor. Esto se demostró por primera vez cuando Jesús descendió al infierno después de Su muerte en la cruz para ofrecer también allí Su sacrificio, para que fuera reconocido. Solo entonces estos humanos fueron liberados de su pecado original, porque Jesucristo murió por todos los seres humanos....

Había sido una inmensa gracia para todas las almas a las que se les permitió encarnarse en este período terrenal que el Señor Mismo caminara sobre la Tierra.... Si bien el conocimiento de Su viaje terrenal, de Su amargo sufrimiento y muerte en la cruz y Su resurrección, de Su misericordiosa obra de amor supremo también se transmitirá a los seres humanos en épocas de desarrollo más lejanas. Siempre se enterarán de esta gran obra de Expiación, realizada por el amor de un ser humano en Quien Dios Mismo pudo encarnarse....

Y este conocimiento no permanecerá oculto a ningún ser humano. Porque el Evangelio del amor se predicará a los seres humanos una y otra vez, y vivir conforme a los divinos mandamientos del amor también tendrá como consecuencia que el espíritu dentro del ser humano pueda expresarse, que siempre y como lo más importante mencionará esa obra de Redención, de modo que el conocimiento acerca de Jesucristo jamás pueda perderse, sino que se mantiene a través de cada período de Redención y se transmita siempre a los seres humanos en los períodos venideros.

Sin embargo, es una gracia especial haber estado encarnado en la Tierra al mismo tiempo que Jesús, que incluye toda la duración de tiempo de un período terrenal. Aun así, incluso al final de este período, la fe en el divino Redentor Jesucristo, en Quien Dios Mismo se encarnó, es sumamente débil.... Él amor se ha enfriado entre los seres humanos, y por lo tanto no hay una fe viva; la influencia del espíritu ya no es posible para la mayoría, y por consiguiente la fe se ha perdido. Pero Dios se asegura continuamente de que el conocimiento de Jesucristo no se pierda, para que cada ser humano pueda comprenderlo y, en consecuencia, también tendrá que responder por ello.

El conocimiento por sí solo no sirve de nada a un ser humano, sino más bien su actitud hacia las Enseñanzas de Jesucristo, que siempre solo tienen el amor como contenido, puede traerle la bendición. Pero se le puede recordar esto mucho más a menudo, mientras no se pueda negar el viaje terrenal de Jesús.... aunque no se pueda probar.... Debido a la libertad de voluntad del ser humano, se encontrarán cada vez menos pruebas concretas, pero nunca pruebas que apunten a los contrario, pues este período terrenal vio nacer al divino Redentor y Salvador, y todos los que caminaron sobre esta Tierra durante este período tienen cierta ventaja.... al poder creer con mayor facilidad, si tan solo lo desean....

La puerta al Reino de la Luz se abrió a través de Su muerte en la cruz, y muchos pueden entrar ahora por esta puerta a la vida eterna. Pero cada ser humano tiene que recorrer el camino hacia la cruz por su propia voluntad, y por lo tanto no puede ser obligado a través de pruebas. Sin embargo, el amor de Jesucristo extiende sus brazos a todos los seres humanos desde la cruz, y todos son tocados y llamados a venir a Él.... Y esto también sucederá en los siguientes períodos de Redención.... Cada ser humano experimentará la gran obra del amor y misericordia del divino Redentor, y cada ser humano tendrá que reconocer y admitir a Dios en Jesucristo para poder pasar por la puerta de la muerta hacia la vida eterna.... Cada ser humano tendrá que creer en Él para alcanzar una vida bienaventurada....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise