Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7202
7202 Actitud del ser humano hacia los pensamientos....
5 de noviembre de 1958: Libro 76
Estáis rodeados de ondas de pensamientos que fluyen continuamente hacia vosotros desde el reino espiritual, y podéis aceptarlas o rechazarlas; podéis dejar que actúen sobre vuestro corazón, pero también podéis cerraros a ellas. Esto depende completamente de vuestra voluntad. Pero correspondiente también es todo vuestro desarrollo, por el cual camináis en la Tierra. Pues los pensamientos son la influencia del reino espiritual, tanto del mundo de la luz como del mundo de la oscuridad, a través de la cual vuestra alma puede ser mantenida cautivada o también puede ser liberada de su estado actual.
Vosotros, como seres conscientes del “yo”, poseéis la capacidad de pensar, es decir, la capacidad de enfrentaros con el bien espiritual que os es transmitido desde el reino espiritual. Tenéis la capacidad de recibir y procesar los pensamientos que circulan a vuestro alrededor, independientemente de su contenido. El origen de estos pensamientos es siempre el mundo espiritual a la que os abrís a través de vuestra mentalidad, vuestra voluntad. Por eso, el mundo terrenal, o incluso el reino espiritual, puede captar vuestros intereses, y por eso tanto los seres mundanos como los del reino de la luz buscan conquistaros. Y depende de vosotros mismos decidir a qué ondas de pensamiento os abrís, qué pensamientos abrazáis y procesáis utilizando vuestra capacidad de pensar para convertir vuestros pensamientos en propiedad mental.
Vuestra voluntad es libre, no puede ser determinada por seres del mundo espiritual. Vosotros mismos tomáis posesión de lo que os atrae, pero nadie puede decir que no ha sido considerado por el mundo que le ofreció pensamientos beneficiosos para su alma. Pues en el mundo espiritual se libra una lucha por la voluntad de las almas y esta lucha solo puede tener lugar mediante la influencia mental. Los seres de luz y también los de la oscuridad hacen todo lo posible por conquistar las almas. Sin embargo, mientras un ser humano no se entregue conscientemente a las fuerzas de la luz, su lucha por el alma es muy difícil contra las fuerzas de la oscuridad, pues estas tienen mucha influencia en el ser humano que se encuentra en medio del mundo y cuyo cuerpo busca satisfacer muchas más necesidades, y por lo tanto, los pensamientos mundanos también son mucho más fácilmente aceptados y cultivados.
Sólo una vida consciente, una vida donde el ser humano es consciente de su tarea terrenal y se esfuerza por cumplirla, facilita el esfuerzo de los seres de luz de poder predominar mentalmente, y entonces las ondas de pensamiento lo rodean cada vez más a menudo, transmitiéndole percepciones espirituales, y él está cada vez más dispuesto a relacionarse con ellas, y entonces ya no hay peligro que el mundo triunfe, de que los pensamientos mundanos pasen a primer plano, sino que sólo prevalecerán en la medida necesaria para mantener el cuerpo mientras tenga que cumplir su tarea de servir al alma en su maduración.
Entonces la voluntad está bien dispuesta a dejarse llevar por las olas de pensamiento que le envían desde el reino de la luz; el corazón estará dispuesto a aceptarlas; transmitirá los pensamientos al intelecto, que entonces se enfrentará con ellos, y el ser humano se beneficiará de un tesoro espiritual que es para el beneficio del alma y determina su destino en la eternidad, pues el ser humano llevará su vida de acuerdo a esos pensamientos, o mejor dicho, los seres de luz lo guiarán e influirán en su querer, pensar y actuar, para que ya en la Tierra se esfuerce por la perfección y también logre su objetivo....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise