Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7201
7201 Dios Mismo garantiza la verdad....
3 de noviembre de 1958: Libro 76
Vosotros representáis la verdad.... Si os unís a Mí para recibir la verdad más pura, entonces desde este momento sois también Mis representantes en la Tierra; entonces sois sólo los mediadores que posibilitan una transmisión aparentemente natural de la verdad hacia los seres humanos, de lo contrario Yo Mismo tendría que hablar alto y claro, y esto sería una cierta coerción de la creencia que tendría un efecto adverso sobre las almas de los seres humanos.
Los seres humanos deben ser guiados a la verdad; solo pueden recibir la verdad de Mí como la Verdad Eterna. Por lo tanto, tengo que transmitirla a ellos a través de un ser humano, un ser humano que pueda ser visto simplemente como un portavoz a través del cual es conducida Mi corriente de amor.... Y esta corriente de amor, Mi Palabra pura, debe llegar a la Tierra tal como emana de Mí.... Mi Palabra sólo puede llegar al hombre en forma pura e inalterada y será recibida por él exactamente de la misma manera. Solo un ser humano en quien Mi Espíritu obre así está disponible solo para Mí, y no permitiré que Mi adversario use el mismo instrumento para expresarse de la misma manera.
Por lo tanto, la objeción de que no hay garantía de que los bienes espirituales recibidos, presentados como “Mi Palabra” por Mi siervo, sea una verdad pura y no adulterada, es totalmente infundida. Sin duda, debe ser posible para Mí transmitir la verdad a los seres humanos si así Yo lo quiero.... Y que lo quiero se basa en Mi amor por Mis criaturas, quienes solo pueden encontrar el camino hacia Mí a través de la verdad. Vosotros, los humanos, no podéis cuestionar Mi amor ni Mi poder. Y si no fuera posible transmitir la verdad pura a la Tierra, entonces Mi poder también sería cuestionable.
Vosotros, los humanos, a menudo no sabéis lo que decís; os creéis inteligentes y queréis instruir a vuestros semejantes y, sin embargo, os contradecís precisamente en las llamadas verdades fundamentales.... Por un lado, queréis presentarme como el Ser más elevado y perfecto, y sin embargo, Me negáis las características más simples de Mi perfección al otorgarle a Mi adversario el poder de desplazarme y usar en Mi lugar un ser humano que se ha ofrecido a Mí para servirme. Considerad lo insostenible de vuestra afirmación.... considerad lo pequeño que Me hacéis ver, si Yo no quisiera o pudiera evitarlo.
La gran necesidad espiritual consiste precisamente en que los seres humanos caminan en las tinieblas, que están espiritualmente ciegos, y que la mentira y el error oscurecen su camino de la vida. Y Mi amor siempre se esforzará por transmitirlos la verdad, la única que ilumina el camino que lleva a Mí. Y así, seguramente también Me será posible proteger a un instrumento adecuado de ser usado por Mi adversario.... Y que Yo lo hago es sin duda más creíble que no lo hago, porque de lo contrario sería completamente imposible traeros la verdad a vosotros, los humanos. Pero entonces también podríais rechazar la Escritura que os anuncia Mi obra espiritual; podríais rechazar cada Palabra que Yo, como el hombre Jesús, pronuncié en la Tierra....
Vuestra fe en Mí es verdaderamente débil, vosotros que negáis que la verdad pura de Dios se transmita directamente a vosotros los humanos, y vuestra fe es débil porque carecéis de la verdad porque ya habéis sido tan oscurecidos en vuestro pensamiento por el error y la mentira a través de Mi adversario.... Y Yo quiero traeros luz, para que aprendáis a pensar de manera diferente.... Y si vosotros, los humanos, que negáis Mi influencia directa, volvierais a Mí en vuestros pensamientos y pidierais claridad, verdaderamente la encontraríais, porque a todo interrogador serio le doy una respuesta que también le parecerá aceptable.
Pero la mayoría de las veces os sentís demasiado superiores para plantear una pregunta tan seria al Uno, la cual sólo Él puede responderla, porque vosotros os consideráis sabios.... La luz solo puede amanecer en vuestros corazones cuando aceptáis la verdad que emana de Mí. Pero mientras la rechazáis, seguirá siendo una noche oscura, y corréis el mayor peligro de perecer en ella, pues la oscuridad no traerá salvación a nadie....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise