Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7189
7189 Guía espiritual desde el nacimiento hasta la muerte....
17 de octubre de 1958: Libro 76
A través del valle de la vida seréis guiados desde el nacimiento hasta la hora de la muerte, y con seguridad lograréis vuestro destino si seguiríais la guía que se cuida de vosotros sin resistencia. Pero vuestras guías no deben determinaros de ninguna manera a seguirles. Siempre irán delante de vosotros e incluso podrían intentar a influir en vosotros para que los sigáis, pero siempre sin coacción. Y es por eso que a menudo descubrirán que sus protegidos los abandonan, que siguen su propio camino y no prestan atención a sus amorosas instrucciones.
Sin embargo, no quedarán desatendidos; sus guías espirituales les envían continuamente amonestaciones y advertencias, para que siempre puedan volver a su protección y encontrar seguridad si las escuchan voluntariamente al respecto. Ya sea que los opresores hostiles ahora también busquen incitar a los seres humanos a la resistencia, o que los seres humanos mismos permitan que su resistencia se abra paso.... el amor de sus guías los acompaña durante toda su vida terrenal y siempre se centra únicamente en su salvación, en una vida recta, en cumplir la voluntad divina, en una vida vivida en amor.... que con seguridad los llevará al objetivo: la unificación con Dios.
Por lo tanto, se les concede ayuda desde el comienzo de su encarnación hasta la muerte del cuerpo. Y, sin embargo, muchos fracasan porque la voluntad es libre, porque este se vuelve mucho más fácilmente hacia donde el adversario de Dios tiene su reino, donde él reina, donde ofrece tentadoramente sus bienes, que encuentran mucho más favor que los tesoros espirituales a los que sus cuidadores desean guiarlos. Es el ser humano mismo quien determina lo que será su propiedad.
Pero Dios le ayuda continuamente, ofreciéndole las bendiciones que solo pueden traerle felicidad eterna, y el ser humano puede lograr su objetivo porque recibe ayuda del reino espiritual, al igual que es oprimido o tentado por fuerzas opuestas. Él mismo no está en desventaja, sino que él mismo se crea tanto ventajas como desventajas a través de su libre albedrío. Y al hacerlo, también da testimonio en qué grado de resistencia está ; él mismo da testimonio de su propia relación hacia Dios, su actitud y su grado de madurez. Pero él puede cambiar en cualquier momento, si su voluntad está dispuesta. Pues sus ayudantes le acompañan con amor, paciencia y perseverancia, y solo la voluntad del ser humano dirigida hacia Dios, les da el derecho a intervenir activamente, y su salvación está asegurada....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise