Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7160
7160 El trabajo adecuado en la viña exige altruismo....
5 de julio de 1958: Libro 76
Trabajar para Mi reino es una actividad que de verdad no queda sin recompensa, porque solo aquellos seres humanos que quieren ayudar a sus semejantes por su voluntad de amor pueden realizar esta labor y quienes también saben lo que significa estar fuera de Mi Reino. Trabajar por Mí y por Mi Reino requiere cierto conocimiento, y Mis siervos ahora buscan impartirlo a sus semejantes. Les transmiten Mi Palabra, les explican acerca de su tarea terrenal, y les amonestan y advierten, siempre con la mejor intención, para ayudar a las almas y así acercarlas a “Mi Reino”.
Pero Mi Reino, no es de este mundo.... Y precisamente por eso, no es fácil ganar a los seres humanos mundanos para Mi Reino. Y, sin embargo, hay hacer este intento por parte de los semejantes que Me quieren servir, pues Yo Mismo no puedo acercarme a esos seres humanos mundanos con tanta claridad como para que Me sigan a Mi Reino sin dudarlo. Debido a la libertad de voluntad, este intento debe ser realizado por seres humanos conscientes de su misión, que saben en qué necesidad espiritual se encuentran esos seres humanos, y que impulsados por el amor, acercarse a ellos y explicarles el “Reino de Dios”.
No hay muchos seres humanos aptos para esto, porque no hay muchos humanos que convocan la voluntad para trabajar para el Reino de Dios, que parece irreal.... y porque no muchos quieren servir desinteresadamente sin esperar ninguna ventaja personal. Pues apenas saldrá una ventaja terrenal de una actividad que sirva al alma y no al cuerpo. Más bien, quienes trabajan con celo para Mi Reino encontrarán poco reconocimiento y rara vez serán bendecidos con bienes terrenales, aunque solo sea para que no se dedican a esta actividad por el éxito terrenal, la cual entonces nunca podrá ser un verdadero trabajo de viña.
Pero la recompensa no faltará.... Porque es una actividad tan significativa, y vosotros, que deseáis servirme, sois, por así decirlo, Mis colaboradores, a través de quienes Yo Mismo llevo a cabo la obra urgente, a través de la cual ahora puedo obrar para ayudar a la humanidad descarriada. Pero debéis servirme voluntariamente.... Ninguna perspectiva de éxito debe determinar vuestras acciones; solo el amor que sentís por vuestros semejantes debe motivaros a trabajar en la viña, y al hacerlo, también Me demostráis vuestro amor y ahora sois aptos para este trabajo....
Pero para eso también se requiere una fe fuerte, la cual también podéis mostrar a través de vuestro compromiso Conmigo y con Mi Reino, porque nadie que no fuera completamente creyente estaría dispuesto a hacerlo frente a Mí, pues entonces no podría representar convincentemente el conocimiento que posee, a través de Mi obra directa en él. Pero quien trabaja seriamente para Mí y Mi Reino también está convencido de la verdad de lo que representa. Por lo tanto, también se mantiene firme en la fe; solo que a través de la influencia de Mi adversario pueden causarse ocasionalmente momentos de duda, pero estos no encuentran ningún fundamento firme ante la luz que ya ilumina su ser interior.
Y jamás negaré Mi ayuda a Mis fieles siervos cuando la debilidad los aflija. Porque Yo también necesita su ayuda.... no como admisión de la propia debilidad o falta de poder, sino simplemente por el bien de los seres humanos mismos, a quienes no busco ganar a través del poder, sino que quienes deberían encontrar libremente el camino de regreso a Mí, desde su interior. Y vosotros, Mis siervos, podéis ayudarlos, y así también a Mí, si con vuestra cooperación Me traéis de vuelta Mis hijos perdidos.... Y verdaderamente, realizáis una obra bendita.... Una gloriosa recompensa os espera a vosotros y a todas las almas a quienes habéis traído la salvación; Mi Reino os recibirá, y en Mi Reino un día seréis verdaderamente bendecidos....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise