Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7150

7150 Luchas de los siervos de Dios contra el enemigo....

21 de junio de 1958: Libro 76

Cuando llegue la hora en que considere cumplida la misión de un ser humano, éste lo reconocerá y se someterá a su destino, pues sabrá que lo aprecio y que ya no tiene nada que temer. Pero cuando llegue esa hora, que está previsto de Mí desde la eternidad, y el ser humano no será llamado de esta Tierra ni un minuto antes. Porque lo que ocurra en los últimos tiempos, tanto en el reino espiritual como en la Tierra, solo Yo lo sé, y es de suma importancia en estos tiempos finales, que los que son Míos se mantengan unidos en la lucha contra el enemigo, que se enfurece con todas sus fuerzas porque sabe que su tiempo se acaba.

Todo ser humano en la Tierra y todo espíritu de luz en el más allá que actúe en Mi nombre, que esté dispuesto a trabajar para Mí y en Mi nombre, pertenecen a los Míos, y la tarea de cada uno es importante, dada la gran cantidad de aquellos que se oponen a Mí. Y la vida de cada ser humano está en Mis manos. No la acortaré mientras su misión en la Tierra sea de bendición, porque Yo también sé cómo y de qué manera se les puede llevar ayuda a quienes se han extraviado en la Tierra y a las almas en el más allá.

Pero es una lucha encarnizada la que Mi adversario está librando contra vosotros precisamente para frustrar vuestra misión. Y en esta lucha no debéis dejar que gane, pues siempre tenéis a Mí Mismo y a Mí poder; solo necesitáis invocarme y pedir fuerza.... Y podréis resistirlo, por imposible que parezca dominarlo. Sin embargo, esta lucha también forma parte de Mi plan de Salvación; también tiene un significado más profundo, y si la superáis, habréis obtenido una gran ventaja.... Porque no sabéis acerca de los acontecimientos lejanos en el tiempo que dieron lugar a ello.

Pero debéis confiar en Mi Palabra de que no necesitáis sucumbir, porque Mi fuerza está disponible para vosotros sin límite.... Y con esta fuerza sois capaces de derrotarlo.... Y es Mi voluntad que no prestéis atención a sus ataques y maquinaciones.... que constantemente persigáis solo el objetivo de rendirme un servicio fiel ejerciendo toda vuestra fuerza.... Y él tendrá que renunciar a vosotros porque se encuentra con vuestra resistencia, porque ahora Mi poder se enfrenta a él, el cual no puede igualar....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise