Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7142

7142 ¿Qué es la verdad?....

8 de junio de 1958: Libro 76

No seréis llevados al error si vosotros acudía a la “Verdad Eterna” misma en busca de la “verdad”. ¿Qué clase de Dios de amor sería Aquel que no ofrecería un buen don a Sus hijos, quienes acuden a Él con confianza para dejarse regalar de Él?.... ¿Y dónde podría encontrarse la sabiduría de Dios si Él Mismo quisiera transmitir a los seres humanos un bien espiritual que no corresponde a la verdad?.... Tenéis que imaginaros a Dios en Su Ser que es supremamente perfecto, y por lo tanto, nada imperfecto puede ser ofrecido por Él Mismo.

Pero como la gran necesidad espiritual de los seres humanos consiste precisamente en el hecho de que andan en el error, que se mantienen lejos de la verdad y, por tanto, no pueden encontrar el camino de regreso a Dios.... puesto que el ser humano tiene que experimentar la vida terrenal para su regreso final a Dios, consiste el esfuerzo constante de Dios en transmitir a los seres humanos la pura verdad, y lo hará dondequiera que surja la oportunidad, es decir, dondequiera que se cumplan las condiciones bajo las cuales tal transmisión de la verdad sea posible.

Pero nadie pedirá la verdad a Dios, que por sí mismo no cree en Dios.... Y no hay nadie que exige la verdad, que tampoco anhela a Dios, aunque no sea consciente al respecto.... Y así, este anhelo también significa un cierto amor por ella, y por ende, también amor por Dios, Quien es la Verdad Misma desde la Eternidad. Y si entonces, un ser humano se dirige a Dios Mismo en pensamientos, o incluso con la agitación más íntima del corazón que se defiende contra todo lo falso, entonces Dios también, de alguna manera Dios le transmitirá la verdad que ha pedido....

Si, a través de una vida vivida en el amor, el ser humano ya es capaz de un cierto grado de cognición, si su pensamiento ya está iluminado a través de obras desinteresadas de amor, entonces ese ser humano también sentirá que Dios puede responder directamente a sus preguntas, y escuchará a esta respuesta en su interior, prestará atención a sus pensamientos, tendrá la firme certeza de que Dios Mismo Se le revela a él.... Pero entonces también sabrá que solo recibe la verdad pura, que no necesita temer ningún error, porque desde parte de Dios solo le puede llegar la verdad, y porque Dios también protege a un niño que busca la verdad ante la influencia errónea, precisamente por el bien de la verdad....

¿Qué es la verdad?.... esta pregunta la hacen muy a menudo seres humanos que se consideran inteligentes, pero que también sienten que muy a menudo caen en el error y, por lo tanto, se vuelven inseguros acerca de la verdad de lo que generalmente se cree.... Todos encontrarían respuesta a su pregunta si poseyeran esos prerrequisitos, como: fe en Dios, obras desinteresadas de amor y un anhelo por la verdad.... Y entonces ya no dudarían, ni cuestionarían, porque la respuesta sería clara y brillante dentro de ellos mismos.

Pero mientras no puedan demostrar esos prerrequisitos, estas palabras les resultan completamente incomprensibles e increíbles; les parecen incompatibles con su pensamiento sobrio y racional.... Y mientras sea así, seguirán viviendo sin cognición, incluso si poseen un rico conocimiento terrenal o han adquirido conocimiento espiritual mediante el estudio formal.... No tienen garantía interior de su verdad y nunca podrán obtenerla de otra manera que no sea a través de la “revelación de Dios”, que puede ocurrir de muchas maneras, pero es más segura para el ser humano que se esfuerza seriamente por la verdad.

Por lo tanto, un ser humano puede defender plenamente la verdad, mientras que otro puede aceptar, pero nunca con certeza interior, lo que ha adquirido intelectualmente como irrefutable, sin haber sido instruido por su espíritu dentro de sí mismo.... porque sólo de Dios emana la Verdad pura, y sólo Dios Mismo la dirige al ser humano, quien se la ruega fervientemente....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise