Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7138
7138 El amor infinito de Dios.... Dones de gracia....
3 de junio de 1958: Libro 76
Todo regalo presupone amor.... la voluntad de traer alegría, de demostrar el amor al otro, y con ello, de hacerlo más receptivo a uno mismo. Porque solo hablo de un regalo desinteresado, que no busca ventajas terrenales, que es verdaderamente un “regalo” en el sentido más auténtica de la palabra.... Y ese regalo para vosotros, los humanos, es también Mi Palabra, que se basa en Mi profundo amor por vosotros, que es un regalo precioso para vosotros porque a través de ella podéis alcanzar la mayor bendición espiritual, y porque también aprendéis a amarme a Mí cuando Me dirijo a vosotros y entonces también corresponder Mi amor.
Puede que todavía estéis muy lejos de Mí. Pero Yo no puedo permanecer en completo silencio con vosotros, porque Mi amor por vosotros es más fuerte de lo que vuestro anterior alejamiento voluntario de Mí podría haberlo extinguido.... Y este amor busca constantemente la conexión con vosotros, y está decido a traeros alegría, a entregarse a vosotros, para recuperar vuestro amor.... Por eso, Me dirijo a vosotros.... Yo os otorgo un don de gracia del mayor valor, para brindaros todo lo que os falta: luz y fuerza para vuestro desarrollo ascendente, para vuestra perfección....
A nadie se le niega este don, pero es cuestionable si todos lo aprecian, y por lo tanto, Mi Palabra no llegará al corazón de todos, para que pueda ser reconocida como el don más preciado que es.... Pero como Mi amor nunca se acaba, también persigue a quienes que se alejan de Mí, y por eso, las “Palabras de Dios” a veces resonarán también en sus oídos. Siempre Me dirigiré a ellos, para finalmente lograr que una Palabra le llegue al corazón, para que entonces se vuelvan hacia Mí y deseen que les hable más.
Si no fuera por este amor sin límites hacia Mis criaturas, probablemente vagarían si fin por senderos oscuros, en la falta de fuerza y la infelicidad.... Pero no todos pueden resistir a Mi discurso amoroso, así como también un regalo hermoso puede alegrar y transformar el corazón de un ser humano para que se incline hacia el dador y acepte con gratitud su regalo.... Solo hay que ofrecerlo con amor....
Y es verdaderamente solo Mi amor lo que Me mueve a dirigirme continuamente a los seres humanos y transmitirles Mi Palabra desde arriba.... porque Yo también sé lo que les falta a los seres humanos en la Tierra y qué meta aún tienen que alcanzar. Y nunca retiraré Mi amor de Mis criaturas, pero solo cuando ellos Me correspondan, cuando acepten Mi don de gracia y cumplan su propósito, los habré ganado para siempre. Por lo tanto, la transmisión de Mi Palabra no debería pareceros algo inusual, pues Mi amor por vosotros, Mis criaturas, no es.nada inusual; es simplemente Mi Ser Primordial, que nunca cambiará.
Por lo tanto, no puedo evitar actuar con amor.... E incluso las aparentes crueldades tienen su justificación en Mi amor cuando vosotros, los seres humanos, os cerráis a Mi dichoso amor, y sin embargo, Yo solo quiero que os abrís. Entonces Mi amor inventa otros medios, que vosotros, sin embargo, no reconocéis como “la obra amorosa de un Dios”. Pero todos son regalos que os ofrezco, porque están destinados para promover vuestra felicidad, y porque vosotros como seres que se han alejado voluntariamente de Mí, no os merecéis; son, por lo tanto, en el verdadero sentido de la palabra, “dones de gracia”. Pero Aquel Que continuamente os colma con dones de gracia. Él es vuestro Padre y también desea ser reconocido como el Padre de Sus hijos.
Mi amor por Mis seres creados no cesará, y este amor no descansará hasta que se hayan transformados en hijos, para que Yo pueda otorgarles glorias que ningún ojo humano ha visto jamás ni ningún oído humano ha escuchado jamás.... Entonces Mi amor irradiará de nuevo a través de ellos como una vez lo hizo, pero su dicha será mucho mayor, porque ahora estarán cerca de Mí y Me verán cara a cara....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise