Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7097

7097 Luchar o servir en la vida terrenal....

19 de abril de 1958: Libro 75

Ninguna existencia terrenal de un ser humano quedará exento de lucha, cada uno tendrá que librar batallas y debe hacer todo lo posible por salir victorioso y seguir siéndolo.... Porque solo a través de la lucha constante madurará su alma, que al comienzo de su encarnación como ser humano aún alberga mucho espiritual inmaduro que le perturbará tanto más cuanto más conscientemente se esfuerce por cumplir su tarea terrenal....

Porque esta es también la lucha que Mi adversario libra por esas almas, que busca influir en lo espiritual aún inmaduro, para expresarse en su voluntad. Y si el alma ahora Me anhela seriamente, debe, sobre todo, resistir aquellos deseos que delatan claramente la influencia de Mi adversario.... lo cual requiere mucha seriedad y fuerza, lo cual, sin embargo, es posible cuando Me pide constantemente por Mi ayuda y Mi transmisión de Mi fuerza....

Pero cada victoria en tales luchas contra uno mismo, es decir, contra los propios deseos y vicios, aumentará la propia fuerza y también negará cada vez más el acceso a Mi adversario.... porque tal victoria es al mismo tiempo una represión del amor propio.

Y ya que el flujo de fuerza desde Mi parte aumenta, ahora se aplica a actos desinteresados de amor.... y esto también significa acercarse a Mí y separarse de Mi adversario. Por lo tanto, también se puede decir que el ser humano debe luchar o servir durante su existencia terrenal.... pues servir da testimonio de una lucha ya librada, que precedió al “servir en amor”.

Aquel cuyo interior ya está lleno de amor desinteresado, tendrá menos luchas difíciles que soportar, o podrá resistir más fácilmente cuando sea presionado por Mi adversario para someterse a él.

Por la fuerza de su amor también podrá madurar más rápidamente las sustancias aún inmaduras de su alma y cuerpo, pues a través de su amor desinteresado, a través de su “servicio al prójimo”, también se asegurará Mi presencia y, por tanto, Yo también soy su protección más segura contra el adversario.... Las luchas interiores todavía siguen siendo una señal de un cierto poder sobre vosotros, mientras que servir con amor ya prueba vuestra pertenencia a Mí, lo que os libera de su yugo.

Pero por la falta de amor, demostráis que aún le pertenecéis a él, y por lo tanto, os veréis expuestos a duras luchas; tendréis que usar la fuerza, por así decirlo, para alcanzar el Reino de los Cielos. Si esta es vuestra voluntad, entonces recibiréis la fuerza para vencer a aquel, quien os impide entrar en Mi Reino.

Pero ¡ay de aquellos que son indiferentes a todo.... que no están dispuestos a servir en amor ni a hacer un trabajo consciente de alma en sí mismos!.... Quienes por lo tanto, solo raras veces han de librar luchas interiores, sino que están más bien dispuestos a cumplir la voluntad de Mi adversario....

En los asuntos terrenales, a menudo correrán un destino menos severo, a menos que Yo los agarre con mano de hierro intentando llevarlos a una forma diferente de pensar a través de golpes del destino.... Pero esto también supondrá duras luchas interiores en la que deberán su valía.

Sin lucha no se puede obtener ninguna victoria; sin lucha no se puede purificar las sustancias impuras del alma; y sin lucha, el ser humano permanece en el mismo nivel de desarrollo a menos que el amor dentro de él sea excepcionalmente fuerte, de modo que el amor sea y permanezca victorioso.... que por tanto los ataques y tentaciones de Mi adversario son inmediatamente repelidos con la fuerza del amor, que es poder de Mí.

Porque el amor todo lo puede, el amor también vencerá fácilmente la purificación del espíritu aún inmaduro, el amor siempre querrá sólo servir, y un ser humano amoroso establece por sí mismo la unificación Conmigo, y por eso tiene a su lado un Señor y Protector mucho más poderoso que aquel que desea elevarse a la posición de Señor.

Cada lucha ganada también fortalecerá la fuerza del amor, por eso sólo necesitáis pedirme fuerza y ésta se manifestará en la capacidad de dominar todas las pasiones, faltas o vicios y, en lugar de satisfacer el amor propio, realizar obras desinteresadas de amor....

Porque esta es vuestra tarea, vuestro objetivo en la Tierra: moldear vuestro ser hacia el amor.... algo que mi adversario siempre intentará impedir y que requiere una lucha constante de vuestra parte. Pero podéis llegar a ser vencedor y permanecer victorioso en esta lucha si Me invocáis en Jesucristo para que fortalezco vuestra voluntad, para que Yo os dé fuerzas y os libere de aquel que aún os mantiene atados....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise