Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7058

7058 Rayos del sol espiritual....

7 de marzo de 1958: Libro 75

Y por muy sombrío que parezca todo a vuestro alrededor, podéis consideraros afortunados cuando el sol irradia sus rayos hacia abajo a vosotros, cuando os encontráis de la luz de la verdad. Lo que ensombrece vuestro camino en la Tierra son solo formaciones de niebla, que desvanecen una y otra vez, que una vez tendrán que ceder ante la luz cuando vosotros abandonaréis la esfera terrestre, cuando todo lo terrenal quede atrás y el alma regrese a su verdadero hogar.

Pero nunca buscaríais la luz si la oscuridad no os oprimiera.... en un mundo terrenal siempre soleado, no sentiríais que vuestras almas siguen en las tinieblas y, por lo tanto, no haríais nada para darlas una luz. Pero cuando os encontráis en el reino del sol espiritual, en el alma se volverá brillante y claro, y entonces ya no os dejéis oprimir por la oscuridad, que aún os rodea terrenalmente.

Y el sol espiritual verdaderamente puede brillar para todos vosotros, pues quien Me busca seriamente ya se pone dentro de su esfera de luz, y sentirá la luz y el calor muy beneficiosamente, y ahora también prestará menos atención a las aflicciones terrenales, porque su alma se eleva del ámbito terrenal y se esfuerza hacia la luz, que brilla sobre ella.

El sol espiritual es Mi irradiación de luz del amor, que emprende constantemente su camino hacia el infinito, sin tolerar la resistencia, pues de lo contrario permanece ineficaz. El sol espiritual es la luz de la cognición, que también revela a los seres humanos la relación de ellos con su Dios y Creador, y que, por lo tanto, les trae alegría porque ahora sienten Mi amor y lo corresponden. Quien se encuentra dentro de esta irradiación de amor ya no se sentirá excesivamente agobiado, pase lo que pase en la vida terrenal, pues su esfera espiritual ya no es la Tierra misma; el alma prefiere morar en la esfera espiritual, que le ha sido revelada a través de Mi irradiación de amor.

Y aunque el cuerpo todavía la ata, aunque todavía siente su sufrimiento y su angustia, puede, sin embargo, impartir tanta fuerza a su cuerpo desde esta esfera espiritual, para que éste también sea capaz de superar todas las dificultades terrenales.... Porque el sol espiritual tiene una fuerza que todo la penetra, siempre que el alma se abra voluntariamente a sus irradiaciones, que se dirija hacia allá donde pueda ser alcanzada por su irradiación.

El ser humano tiene que entregarse conscientemente a Mí, conscientemente tiene que buscar luz y calor en Mí.... pero entonces también le envolveré, y estará rodeado por Mi sol de amor, que nunca se pone, que de la noche deja surgir un día glorioso, cuyos rayos tienen un poderoso efecto en los caparazones del alma. Y por mucho que el ser humano parezca estar en las sombras de la existencia terrenal, Mi sol de amor ahuyentará incluso estas sombras, y ahora con total claridad, se revelarán las imágenes del alma, que antes no podía ver.

Vosotros, los seres humanos, debéis elegir por vosotros mismos entre el día y la noche, entre la luz y la oscuridad.... y para que anheléis la luz, a menudo os veréis oprimidos por una densa oscuridad; para que anheléis el día brillante, debéis atravesar la noche oscura, y benditos sean quienes en las tinieblas anhelan la luz. Estos entrarán irrevocablemente en el área radiante de Mi solo amoroso; pero quien se siente cómodo en la oscuridad permanecerá allí.

Pero en cuanto el sol espiritual ilumina a un ser humano, deja atrás toda oscuridad; su anhelo a acercarse a su Dios y Creador, de Quien emana la luz que le hace feliz.... Él Me reconoce a Mí Mismo en esta luz, y ahora su corazón se abre de par en par para recibirme.... Mi irradiación de amor enciende en él la llama del amor en su interior y esta arde para encontrarme. La fuerza de Mi rayo de amor fluye sobre él, y no escatima esfuerzos para alcanzarme, a Quien reconoce como su Padre desde la eternidad y a Quien ofrece todo su amor....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise