Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7002

7002 Deseo sincero garantiza el discurso de Dios....

25 de diciembre de 1957: Libro 75

De cada fuente podéis sacar que fue abierta para vosotros de Mi Mismo. Y podéis refrescaros y fortaleceros durante vuestro camino terrenal. Pero solo de Mi fuente de vida sale el agua viva, y es por eso que debéis verificar cuando se os pide que comáis y bebáis, no debéis tomar alimentación para vuestras almas en todos los sitios, no siempre debéis esperar que estáis guiado a Mi fuente si la llamada suena en vuestro oído de buscaros fuerza. Porque también hay comerciantes que os ofrecen jarras llenas, pero solo por negocio.

Y siempre abro Mi fuente donde hay un gran deseo de ser fortalecido de para la peregrinación en la tierra. Entonces allí Mi Palabra suena en los corazones de aquellos que quieren ser festejados, allí Yo Mismo hablaré a los hombres y se abrirá una fuente que pronto estará rodeada de almas sedientes.... De hombres que también quieren ser abordados por Mí y, por lo tanto, indirectamente escuchan Mi discurso.

Nunca Me mantendré en silencio donde un corazón y un oído quieran escucharme, nunca dejaré que un peregrino, que siga su camino sin ser fortalecido, que toma un breve descanso para sacar una poción vigorizante, porque seguramente encontrará una fuente, que permite que le fluya el agua más clara y pura, lo que ahora le da fuerza para continuar su camino que le lleva hacia arriba. Y este aviso deberá ser suficiente para todos vosotros, que vuestro deseo de Mi Palabra seguramente os hará encontrar una fuente que Mi amor os ha abierto para vosotros.

Pero hay suficientes lugares donde aparentemente también se ofrece “Mi Palabra” .... Donde Mi palabra debería sonar, pero donde no se puede hablar de Mi fuente, de las corrientes de Mi Agua de Vida, porque el deseo de Mi discurso directo no está presente y, por lo tanto, Mi Palabra nunca se puede escuchar, incluso si son las mismas palabras que se os ofrecen como el agua de la vida.

Y por eso debería deciros que siempre beberéis en Mi fuente si queréis tomar la copa de mis manos que ofrezco a cualquiera que lo desee.... Y que por lo tanto podéis escuchar Mi Voz en todas partes, donde se une un circulo que tiene la voluntad seria, que Yo Mismo esté presente entre ellos.

Porque esta voluntad seria os garantiza Mi presencia, y donde estoy también quiero expresarme. En qué manera esto sucede ahora depende del grado de madurez de estos Mis hijos. Puedo darles los pensamientos correctos, puedo hacer que hablen, lo cual es una bendición para los demás. Pero también puede servirme a Mi Mismo de la boca de un hombre para Yo Mismo hablar a través de este.... También puede dictarle Mi Palabra en la pluma, si es Mi voluntad que se deba difundir.... Y en todas partes fluye una pequeña fuente, pura y clara, y bendecida, que le presta atención, se inclina y saca de ella.... Pues solo en la fuente, el peregrino de la tierra puede estar seguro de que el agua esté limpia por adición o contaminación, solo en la fuente tiene la fuerza de curación y limpieza y quien está preocupado por la salud de su alma siempre debe buscar la fuente cuando tiene sed y exige fortalecimiento y confortación....

Entonces no tendrá que temer que está cuidado de una manera inapropiada, no tendrá que temer que su alma sufre o que sea perjudicada. Nadie debería creer que Me quedo callado si quiere oírme, pero tiene que prestar atención a la forma en que Me dirijo a él. Él debería escuchar y luego Me escuchará también. Porque cada hombre es Mi hijo tan pronto como desea estar íntimamente conectado Conmigo.

Y hablo a Mi hijo en cualquier momento, pero no con aquellos a los que solo basta una forma, que probablemente abren sus oídos, pero no sus corazones y que, por lo tanto, no encuentran la fuente correcta donde se les ofrezca el agua de la vida de manera clara y pura.... Porque estos no sacan de Mi fuente de amor y, por lo tanto, no pueden experimentar la prueba de Mi amor: que les hablo y que les doy alimento para sus almas por lo que se sanan y alcanzan una vida sana y eterna.....

Amén

Traducido por Meinhard Füssel