Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6991

6991 El libre albedrío es la razón de la apostasía de Dios....

11 de diciembre de 1957: Libro 74

De Mí sólo emanaba algo perfecto.... pues el amor más profundo y la sabiduría suprema dejaron surgir todo, y nada era imposible para Mi poder. Así también podía generar seres de la más alta perfección, quienes Me deleitaban como Mis propias imágenes. Fueron creados como miniaturas de Mi Mismo, y que fue Mi mayor alegría permitir que estas criaturas Mías pudieron obrar y crear en plenitud de luz y fuerza, para que también pude darles la misma alegría, para deleitarse de las obras creadas.

Así la fuerza necesaria para crear fluyó a través de todos los seres, permitiéndoles participar en la actividad creativa. Pero ellos eran, por así decirlo, solo “ejecutores de Mi voluntad”, porque junto con la fuerza de amor que fluía hacia ellos, también Mi voluntad llenaba esos seres, por tanto siempre habrían permanecidos simplemente sólo Mis “criaturas” si no los hubiera sacado a la luz con total libertad desde Mi interior, con libre albedrío, que así podían desplegar en todas las direcciones. Solo entonces podían considerarse supremamente perfectos, pero ahora también podían perder su perfección....

Mientras Mi voluntad los determinara, jamás habrían perdido su estado de perfección; pero el libre albedrío lo hizo posible, así como también hizo posible la plena deificación de los seres “creados”.... para que, como niños, pudieran participar libremente en Mi obra y creación, por su propia voluntad y, sin embargo, en completo acuerdo Conmigo y Mi voluntad. Sólo ahora se ha alcanzado el objetivo más alto, por lo que Me esforzaba cuando creé a los seres en Mi amor y Mi poder.... Porque ahora el ser ya no puede perder su perfección y debe ser llamado infinitamente bendecido.

Pero esto habría posible para cualquier ser. Porque nada le dio motiva para alejarse de Mí cuando podía usar de su libre albedrío. Era perfecto, y solo necesitaba querer permanecer en esta perfección. Que se volviera imperfecto y cayera se explica por su conciencia de fuerza y luz, pues quería demostrar a sí mismo como lleno de luz y fuerza. Y así malinterpretó Mi amor, que le otorgó sus dones de forma completamente desinteresada para bendecirlo. Un solo pensamiento arrogante ya atenuó la luz de la cognición y continuamente siguieron más y más pensamientos erróneos, que su voluntad dirigió equivocadamente, porque esta era libre.

Es difícil para vosotros, los humanos, comprender que incluso fuese posible que un ser perfecto cayera.... porque la perfección siempre significa también luz, es decir, cognición completa.... Pero precisamente la conciencia de ser poderoso en exceso hizo que el ser pensara más del poder dentro de sí mismo que en la luz, y esta abundancia de poder fácilmente lo dejó volverse algo arrogante, lo que inmediatamente atenuó la luz. El ser era capaz de crear constantemente creaciones nuevas desde su interior, igual que Yo, y comenzó a sacarme, como la fuente primordial del poder, de sus pensamientos.... ya no quería reconocer su dependencia de Mí, y una vez que formó este pensamiento, también perdió de vista las terribles consecuencias de este proceder.

Un ser creado libremente desde dentro Mí también tenía que tener esta posibilidad de transformarse dentro de su propio ser.... pues la perfección no debía ser un estado de coacción para el ser, de lo contrario, no podría haber sido llamado “creado a Mi imagen”. Pero esta libertad de auto-transformación siempre la conserva el ser, y por lo tanto, incluso en su imperfección libremente elegida y creada, puede volver alcanzar la perfección suprema, logrando así el objetivo que Me propuse: que se haya convertido en Mi hijo y lo siga siendo para siempre.

Jamás Me podría haber creado tales “hijos” para Mí, porque el atributo divino, el libre albedrío, debe volverse activo por sí mismo.... es decir, la criatura, en la perfección que le otorgué, también debe permanecer en el libre albedrío, o.... si falla esta prueba de voluntad.... tiene que volver a recuperar por sí mismo ese grado de perfección que una vez abandonó en el libre albedrío.... Quien comprenda este misterio también comprenderá Mi eterno plan de Salvación, y sabrá que solo el amor y la sabiduría infinitos podían idear tal plan, porque quiero preparar para los seres que he creado un destino que significa la más alta dicha para siempre.... Y Mi amor, sabiduría y omnipotencia perseguirán este objetivo hasta que se haya logrado, hasta que todo lo esencial que ha surgido de Mí pueda crear y obrar a Mi lado en la más alta dicha, como es Mi plan desde la eternidad....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise