Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6987

6987 El proceso de purificación mediante golpes del destino

8 de diciembre de 1957: Libro 74

Comoquiera que se realice vuestra vida en la Tierra, está determinada por mi Voluntad para daros cada vez más posibilidades para madurar en vuestras almas. Pero vuestras almas sólo madurarán si con devoción os entregáis a mi Voluntad, si con humildad os inclináis y os subordináis completamente a Mí. Entonces en cada apuro, sea terrenal o espiritual, experimentaréis mi Ayuda manifiestamente.

El objetivo de vuestra vida es la espiritualización de vuestra alma - la depuración de todas escorias que todavía os están apegadas, para que, cuando ella deje su cuerpo terrenal atrás, mi divina Luz de Amor la pueda penetrar completamente. Pero esta purificación no se realizará si la existencia del hombre en la Tierra transcurre sin la menor lucha - a no ser que lleve una vida de amor extraordinaria; porque entonces las envolturas se disuelven y, al fin des su vida terrenal, el alma también habrá alcanzado la meta.

Pero en general tiene que pasar por aquel proceso de purificación... por sufrimientos y apuros... por la lucha interior... Y, como mi Sabiduría es consciente de esto, mi Amor siempre cuida del alma, ayudándola para su maduración.

Por eso vuestra existencia en la Tierra no podrá desarrollarse siempre con la misma calma, pues se os rodearán tormentas violentas y frecuentemente estaréis acobardados por vuestra desdicha. Pero aun así no hace falta que tengáis miedo porque podréis superar todo, si tan sólo os arrimáis tanto más a Mí, cuanto más duramente os azote el hado.

Yo estoy al tanto de todo, y nunca estaréis solos, ni siquiera cuando en el sentido mundano os encontráis en soledad total... cuando os parece que todos los seres humanos os han abandonado... ¡Que os conste que Yo no os abandonaré, y estar unidos conmigo restituirá mil veces la pérdida que sufrís o que habéis sufrido! Pero importa que en cada acontecimiento que os sobreviene me reconozcáis a Mí mismo... Si Yo soy vuestro primer y vuestro último pensamiento, entonces sois fuertes, venga lo que viniere. Pero si os apartáis de Mí, quejando, gruñendo y rebelándoos contra vuestra suerte, entonces vais a ser cada vez más débiles y la desgracia os oprimirá más y más duramente; pues ya no habrá otro remedio para volver a ganaros para Mí... para volver a doblegaros bajo mi Voluntad...

Que os conste que Yo sólo quiero lo mejor para vosotros, y nada os sobreviene sin mi consentimiento o sin que sea mi Voluntad.

Pero si estáis en continua unión conmigo, todo os parecerá más llevadero; y entonces todo que antes os parecía ser un enredo imposible a desenredar tendrá su desenlace maravilloso. Y si el alma en su mayor desgracia no ha soltado su conexión conmigo, entonces habrá logrado una gran ganancia. Pero precisamente este último tiempo antes del fin resulta en un gran peligro para los hombres - el peligro que en su avidez por los bienes de este mundo me olviden a Mí...

Pero Yo quiero que vuelvan a pensar en Mí, y por eso tengo que servirme de remedios que sacuden todo su pensar... pues mediante golpes del destino muy duros tengo que ponerlos en condiciones en que ya no saben qué hacer, para que de esta manera se acuerden de Aquel que es el Único que les puede ayudar. Porque sus almas se encuentran todavía en una envoltura muy densa pues han hecho poca cosa para la purificación de sus almas; es decir, no han obrado en un amor altruista... De modo que hace falta otra clase de proceso de purificación para que el alma llegue a obtener cierta transparencia para la Luz - lo que un día me agradecerá hondamente...

8 de diciembre de 1957

Y no hay hombre alguno que fuera exceptuado de los golpes del destino porque Yo amo a todos los hombres y quiero ayudarles para que un día venidero encuentren el camino hacia Mí - si todavía se encuentran lejos de Mí... Y quiero ayudarles para que se unan cada vez más firmemente a Mí y puedan recibir más y más fuerza para obrar en ellos mismos, para que puedan madurar todavía estando en la Tierra.

Pues Yo quiero que al transitar ya se encuentren en cierto grado de Luz para que en el Más Allá les queden evitados los tormentos que les causarían las tinieblas... Y Yo quiero que su camino por la Tierra no haya sido en vano. Por eso conviene que en todo que tenga que ver con vosotros –los seres humanos– siempre reconozcáis mi Voluntad y mi Consentimiento, y que con devoción siempre os sometáis a mi Voluntad.

Amén.

Traducido por Anonymous