Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6930

6930 Evolución del alma antes de la encarnación....

29 de septiembre de 1957: Libro 74

A través de muchas deformaciones habéis pasado vosotros los hombres.... es decir, vuestro verdadero “Yo”, el alma tuvo que pasar por un curso de desarrollo infinitamente largo antes de que se le permitiera encarnar en el cuerpo humano .... y este curso de desarrollo fue así el paso por todas las obras de creación....

El alma, disuelta en innumerables partículas tuvo que reanimar cada una de estas creaciones y, por lo tanto, madurar lentamente, tuvieron que formar parte de estas nuevas formas una y otra vez, en cuanto diferentes partículas se habían unidos, y todas las formas.... las innumerables obras de creación.... contribuyeron a la maduración de estas partículas del alma, hasta que finalmente se permitió que todas las partículas se fusionaron y, como alma humana, en la última forma, ocuparon el cuerpo humano para animarlo.

Así que todos vosotros tuvisteis que pasar por este curso de desarrollo, porque la distancia de Dios a través de vuestra caída anterior del pecado era demasiado grande y el alma nunca podría haber superado esta distancia tan lejos de Él debido al estado muerto que la apostasía de Dios le había provocado. El alma tuvo que ser devuelto a la vida. Pero la vida no se podía regalar a aquellos seres que se habían vueltos pecaminosos.... tenían que adquirirla a través del servicio. Pero voluntariamente, el ser nunca hubiera servido, porque el oponente de Dios lo habría evitado en hacerlo, a quien una vez había seguido hasta la profundidad.... Pero tampoco debería mantenerse muerto para siempre, se le debería ofrecer la posibilidad de volver a la vida.... Y esta “posibilidad” fue la creación.

Dios arrebató de Su adversario lo mental caído y lo puso a Si Mismo en servicio: asignó un destino para cada obra de creación de acuerdo con la ley de la naturaleza y dejó a lo caído cumplir este destino en el estado de la divina voluntad fija. Por lo tanto, tuvo que servir, y por eso adquirió nuevamente una vida débil, aunque solo fuera después de mucho tiempo, pero le permitió aumentar constantemente su actividad. Porque toda la esencia de ser que una vez surgió del Amor de Dios era fuerza irradiada por Él, que insta a actuar....

Pero la esencia de ser, que se unió al adversario de Dios se defendió contra la irradiación de amor de Dios, que se requiere para la vida, es decir, para la actividad de un ser, y por lo tanto, cayó en el estado de la muerte. Y no volvería a la vida nunca más, si se dejara al ser mismo, porque se volvió completamente impotente a través de su caída en las profundidades. Por eso, Dios ha creado una obra que excluía la voluntad de actuar del ser, que ahora estaba subordinada solo a Su voluntad, que, según las leyes de la naturaleza, llevó a cabo el destino que había asignado a esta obra, a toda la creación.

Su plan existía en esto, de llevar lo muerto de nuevo lentamente a la vida y darle la posibilidad de estar activo. Y así lo fue agregado a las obras de creaciones particulares en partículas pequeñísimas y fueron obligados a la actividad de derecho natural. Estaba atadas en esas obras de creaciones y no podían resistir, tenía que servir.... pero también podía alcanzar un grado de desarrollo, lo que le daba más y más libertad y, finalmente, también poner la esencia de ser en el estado del libre albedrio, en el que ahora tenía que decidir libremente si ahora quería esforzarse para más arriba o elegir la profundidad nuevamente.... Porque Dios ayuda al ser para alcanzar la altura, pero no lo obliga cuando su voluntad está dirigida hacia abajo.

La decisión en el libre albedrio ahora se lleva a cabo en la última etapa de desarrollo en esta tierra.... Cuando el alma está encarnada como ser humano y nuevamente puede usar el libre albedrio a su propia discreción....

Entonces el hombre debe reconocer la gran gracia del curso de desarrollo anterior y evaluar conscientemente la vida terrenal, debe demostrar que es digno de ella y querer que incluso el último periodo de tiempo lo lleve a la meta, debe luchar por la perfección final con todos los sentidos y demostrar así su pertenencia a Dios; Debe hacer todo lo posible para no caer nuevamente en las manos de aquel, del cual el amor de Dios lo ha ayudado durante tiempos infinitos ....

No debe vivir este tiempo a la ligera, siempre debe recordar del objetivo mental, que lo lleva a la liberación de cualquier atadura, lo que significa la reunificación con Dios en luz, fuerza y bendición.... Y para este propósito se os ha dado a vosotros, los hombres, la vida en la tierra, para que vuestra alma pueda ser liberada de una atadura creada en los tiempos primitivos por el adversario de Dios, de que fuisteis los culpables vosotros mismos y, por lo tanto, también tenéis que llevar vuestra propia parte para ser libres y poder vivir eternamente....

Amén

Traducido por Meinhard Füssel