Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6434

6434 Luz de lo alto.... Palabra de Dios....

25 de diciembre de 1955: Libro 69

El mundo está bajo una presión enorme.... Los seres humanos en la Tierra están dominados por las fuerzas de las tinieblas, y es de máxima urgencia que una luz brille en la oscuridad, que los seres humanos se llenen de fuerza para ofrecer resistencia a quienes los oprimen.... Sin luz se hunden en las profundidades, sin luz no encuentran camino y ninguna posibilidad para escapar.... Y por eso Dios siempre deja brillar Su luz sobre la tierra, Él Mismo viene a la Tierra como una vez, sólo que no en la encarnación como un ser humano, sino en Su Palabra.... También busca una forma humana en la que pueda derramar Su luz para que brille lejos en la noche oscura.... Él mismo se encarnó en el espíritu de aquellos que son dispuestos a servirle a Él....

Igualmente equivale a un nacimiento, porque sobre la tierra se extienden las mismas tinieblas de las que Dios tiene misericordia, y por eso deja que la luz vuelve a brillar sobre la tierra, como Lo hizo antes.... Pero una vez los seres humanos estaban al comienzo de su camino que podía llevar a las alturas, pero ahora han llegado al final del camino, pero no se ha logrado ningún ascenso, y pronto lo habrán caminado hasta el final.... ¿Pero si los ha sacado de las tinieblas? ¿Si los seres humanos seguirá la luz que todavía brilla sobre ellos? ¿Encontrarán el camino correcto en la luz y lo tomarán antes de que sea demasiado tarde?

Las fuerzas oscuras ejercen su control hasta una medida que Dios intervendrá para poner fin a ello.... Y sin embargo, los seres humanos no está expuestos a estás fuerzas sin protección y sin ayuda, porque Dios mismo ha encendido una luz que brilla tan intensamente, para que cada uno pueda reconocer el peligro en que vive.... Porque esta luz divina del amor lo revela todo, también expone a quien tiene malas intenciones con las personas y quien trata de seducirlas bajo una máscara....

La luz divina del amor brilla tan intensamente que todos pueden ver lo que sucede en el mundo con sólo abrir los ojos, con tal que no oscurezcan la luz misma con su voluntad, que todavía está completamente dirigida hacia el oponente de Dios. La luz divina del amor ha sido encendida nuevamente por Dios Mismo y brilla hacia la tierra porque hay gran necesidad en la zona oscura de la tierra y sólo el amor puede remediar esta necesidad, como una vez cuando la Misma Luz de la eternidad descendió a la tierra.... Y Dios Mismo habló a la gente por boca del hombre Jesús, Quien, como Alma de luz, se llenó de amor y por eso se convirtió en la forma física adecuada en la que Dios Mismo podía albergarse para hablar a través del hombre Jesús a todos los hombres.... Y así Dios vuelve a hablar hoy a los hombres, Él Mismo habla a través de bocas humanas, hace brillar la luz de la verdad en los corazones de los que la escuchan voluntariamente....

Él transmite Su Palabra a la Tierra, y los hombres que se dejan iluminar por Su divina luz de amor ya no necesitan caminar en las tinieblas.... El camino que conduce hacia arriba se presenta ahora brillante y claro ante ellos, y ya no hay zonas oscuras para aquellos que usan la luz divina del amor.... Porque sólo les falta invocar a Jesucristo y las tinieblas se apartarán de ellos, ya no estarán a merced de las tinieblas, porque es siempre y para siempre la misma luz que brilla sobre los hombres en la Tierra.... La luz de la cruz.... El conocimiento de la obra de Amor y Misericordia de Jesucristo.... la correcta comprensión de la encarnación de Dios en Jesús.... y la fe en la fuerza y el poder que reside en invocar Su Santo Nombre.

Jesucristo, el divino Redentor, es la luz que vino al mundo.... Y si Él mismo vino a la Tierra.... si la Palabra de lo alto le proclama.... sólo de Él solo irradia la luz, y sin Él hay oscuridad en la Tierra y también en el reino espiritual.... Porque Él Mismo es la luz desde la eternidad, que siempre brillará hasta el infinito y que ahora vuelve a brillar en la Tierra, para que todos los seres humanos puedan encontrar el camino hacia Él, para que puedan regresar a la casa del Padre....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise