Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6254

6254 LA COMUNICACION CON DIOS ASEGURA SU PROTECCION

10 de mayo de 1955: Libro 67

Permaneced en constante comunicación conmigo y sin peligro saldréis vencedores de toda gravedad que aún tendrá que sobrevenir a los hombre antes del fin. Ningún hombre necesita temer este tiempo en caso que me haya encontrado y ya no me suelte más, porque mientras vaya de Mi mano, mientras Yo camine junto a él, está inmune contra todos los males. Mi presencia le está asegurada si es que no me omite de sus pensamientos, si mantiene conversación Conmigo, si es que diariamente se encomienda a Mí, solicitando Mi cercanía y si es que vive en el amor .... Es entonces cuando está íntimamente unido a Mí por tiempo y eternidad. A todos vosotros os prometo Mi protección en los días de la próxima tribulación, a los que queréis estar unidos a Mí, a los que me habéis conocido, a los que creéis en Mí.

Reflexionad que Yo os he creado para formaros en hijos Mios; reflexionad que Mi amor de Padre jamás cesa, entonces sabéis también que Yo no os dejo sufrir si para vosotros no es necesario. Mas la necesidad existe en tanto que me excluyáis de vuestros pensamientos, en tanto que persigáis, apartados aún de Mí, otras metas u objetivos que no sea Yo. Entonces tengo que agarraros duramente para que penséis en Mí, y os dirijáis a Mi aprendiendo a reconocer al Padre en Mí, El que os ayuda mientras os dejéis ayudar por El. Entonces bien puede ser que os toque en suerte el sufrimiento y la necesidad hasta que solicitéis Mi ayuda ....

Mas en cuanto me busquéis por sí mismos y me hayáis hallado, podéis estar sin preocupación que os amenace aún el peligro, porque Mi cercanía exluye cosa semejante. No obstante tenéis que apropiaros de una fe viva, porque palabras que pronuncia sólo la boca, no os asegura Mi presencia; por el contrario un pensamiento del corazón me atrae hacia vosotros, y en verdad que entonces os encontráis en segura protección. En vuestra vida terrena tenéis que conseguir que constantemente me percibáis cerca de vosotros, tenéis que orar ”sin cesar”, es decir pedirme consejo en todas vuestras acciones. En vuestra ideología (o Mundo de ideas) tengo Yo que ser el primero y el último, no debéis ya vivir más sin Mí y tanto más cerca estaré de vosotros, porque os aseguráis vosotros mismos Mi presencia mediante vuestro pensamiento en Mí, que en cualquier momento podéis dejar que se ejecute, por lo que nada doloroso os afectará y ningún peligro podrá amenazaros mientras que permanezcáis en el corazón unidos a Mí. Este cosuelo os doy para el tiempo venidero, para que él no os asuste. porque Yo velo por vosotros y concedo continuamente Mi protección.

Amén.

Traducido por Pilar Coors