Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5931

5931 Jesucristo es la puerta al reino de la luz....

15 de abril de 1954: Libro 64

La puerta del reino de los cielos se abrirá realmente para ustedes si tan sólo quieren entrar en ella y se dirigen al portero correcto.... a Jesucristo, quien entonces les llevará a su reino.... No hay otra puerta en la que se pueda excluir al Divino Redentor Jesucristo y aún así alcanzar la beatitud.... Sin Jesucristo las puertas permanecen cerradas para ustedes y tienen que permanecer fuera del reino de la luz hasta que también decidan encomendarse a Él y a su guía.... hasta que lo reconozcan como el único camino hacia la luz, como el Salvador y Redentor de todas las personas que viven en la adversidad y la miseria sin Él, ya sea en la tierra o en el reino espiritual. Todos ustedes tienen que entregarse a Él, todos tienen que entrar en el camino que Él les mostró en el momento de su vida en la tierra.... todos deben seguirle, entonces vuestro camino les conducirá directamente al Reino de los Cielos, entonces habrán vuelto al Padre de quien una vez salieron... Pero sin Jesucristo andarán ustedes constantemente en el error, sin Jesucristo no ven el camino correcto. Todo está sin luz ante ustedes y no se dan cuenta de que están caminando hacia abajo en lugar de hacia arriba.... Deben elegir a Jesús como vuestro líder y seguirlo sin resistencia. Porque fue a través de Jesucristo y su acto de salvación que las puertas del Reino de los Cielos se abrieron por primera vez, a través de Jesucristo y su crucifixión se abrió el camino para ustedes los humanos.... Él lo recorrió por ti, el camino de la expiación y del sufrimiento sin fin, Él eliminó todos los obstáculos que bloqueaban tu camino hacia el Padre, y Él mismo te quitó la carga para que ahora puedas ascender libre y fácilmente si tan sólo le sigues a Él, que caminó delante de tí.... Por lo tanto, ningún alma que rechace a Jesucristo encontrará la entrada en el Reino de la paz y de la luz.... que no lo reconozca a Él y a su acto de salvación y que, por lo tanto, tampoco esté liberada de su gran culpa de pecado.... que una y otra vez cae al suelo y no puede elevarse por sí misma a las alturas de la luz, que tampoco ve ningún camino que conduzca hacia arriba, sino que constantemente sus pasos se encaminan hacia abajo porque el Guía Divino Jesucristo no puede asistirla mientras se oponga a Él. Sólo Él es la puerta de la eternidad, sólo Él admite en su Reino o niega la entrada a las almas que entran en el reino espiritual después de la muerte del cuerpo.... Sólo él separa las almas según la voluntad de éstas.... y bienaventurados los que ya eran suyos en la tierra; bienaventurados los que le reconocen como Hijo de Dios y Redentor del mundo, que ven en él a su Padre desde la eternidad y se han unido también a él por toda la eternidad.... A éstos los conduce a Su Reino, que ofrece dichas sin número.... Pero las puertas del Reino de los Cielos permanecen cerradas para sus oponentes, que tienen que permanecer fuera durante un tiempo infinitamente largo hasta que ellos también invoquen a Aquel que puede llevarlos a la luz.... Jesucristo, que redimió al mundo de la muerte y el pecado....

Amén

Traducido por J. Gründinger