Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5508

5508 „Venid todos a Mí” .... (Mateo 11,28)

15 de octubre de 1952: Libro 60

Todos que estáis fatigados y cargados podéis refugiaros en mis Brazos porque mi Amor quiere abrazaros todos, pues no voy a rechazar a nadie que en su tribulación se dirige a Mí y me invoca que le ayude. Yo quiero consolar y dispensar Fuerza .... quiero curar heridas y fortalecer a los débiles .... en todos corazones quiero dar esperanzas y despertar confianza. Quiero regalar mi Clemencia porque sin esta nadie puede lograr la salud de su alma. „Todos que estáis fatigados y cargados, Yo os aliviaré”.

Pero el que tiene poca fe - el que oye estas Palabras pero no las acepta aunque estén dirigidas a él, él continúa cargado con su fado aunque con mucho gusto Yo se lo quitaría si me lo entregase a Mí.

¡Venid a Mí! .... Es vuestra propia voluntad la que os debe empujar hacia Mí, porque Yo sólo os cargué con este fardo para que toméis el camino a Mí. Cada desgracia es un reclamo por parte de vuestro Padre celestial que en su Amor desea vuestro amor, vuestra venida, para que pueda haceros bienaventurados.

También los apuros anímicos son para que estos os lleven a Mí .... debéis confiarme todo a Mí, porque Yo quiero que os deshagáis de todo aquello que os agobia. Que os conste que conozco todos vuestros sufrimientos y agobios, pero sólo puedo ayudaros cuando me presentáis todo a Mí .... porque Yo quiero que con el Padre os comportéis como niños .... porque Yo quiero que siempre sigáis el camino que andan todos los buenos niños .... el camino al Padre que en su Amor quiere liberarlos de todas preocupaciones y apoyarlos con Palabras y Hechos, para que sean bienaventurados temporalmente y eternamente. Amparaos siempre en mis Brazos que se abren encima de vosotros protegiéndoos .... los que os llevan por encima de escollos y caminos pedregosos .... los que os atienden con un Cuidado lleno de Amor mientras viváis en la Tierra. Tened continua y constantemente fe porque Yo rechazaré a nadie de vosotros aunque vadeéis en el pecado. Quiero liberaros del pecado y de la culpa, pero venid todos a Mí, los que estáis fatigados y cargados, y Yo os aliviaré.

¡Llamadme, para que tenga piedad de vosotros!, y Yo os atenderé y os extenderé mis Brazos para que vuestro camino a Mí os resulte más fácil. Porque Yo os ayudaré y os curaré. Yo deleitaré a los enfermos y a los débiles - los que ya no pueden valerse ellos solos .... a que todos reconozcáis en Mí a Aquel que os ha redimido - porque su Amor para con vosotros es tan inimaginablemente grande.

Amén

Traducido por Meinhard Füssel