Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4994

4994 La preocupación del Padre por sus hijos

5 de noviembre de 1950: Libro 56

Vosotros los hijos de esta Tierra sois mis niños que causan problemas porque vais vuestros propios caminos y no os sentís atraídos al Padre. Por eso no escucháis a la Voz del Padre que os quiere recuperar en todo Amor. Vosotros andáis un camino que os lleva lejos de la meta; por eso estoy muy preocupado por vosotros, dado que sé muy bien a dónde lleva este camino. Pero como hijos míos también tenéis una libre voluntad, porque al no ser así no podríais ser hijos míos. La libre voluntad forma parte de un estado de perfección en el que os encontrasteis originalmente; por eso no puedo recuperaros a la fuerza sino que tengo que dedicaros siempre mi Amor que –una vez que este haya tocado vuestro corazón– os encaminará hacia Mí.

¡Pero cuántas veces los hombres mismos sois los que prolongan el tiempo de la separación de Mí! ¡Y en cuántos casos vosotros mismos excedáis el plazo que os está concedido para realizar en él vuestra redención! Entonces de nuevo os tocará un estado angustioso que no os ha infligido mi Ira sino mi Amor, para que alcancéis la meta.

De nuevo vosotros los hombres os encontráis ante un punto de inflexión... ante la terminación de un período que os fue consentido para la redención. Mi preocupación por vosotros aumenta cada vez más porque el poco tiempo que todavía os queda podría aún facilitaros la salvación... aún podríais libertaros de la atadura opresiva, si tan sólo vosotros mismos lo quisierais - si os entregarais sin reservas a mi Gerencia...

Pronto el plazo de Gracia habrá expirado, y pronto el efecto de vuestra resistencia se hará notar, con lo que vosotros mismos tenéis que soportar las consecuencias de haber ido vuestro propio camino sin escuchar a la Voz del Padre que suena claramente en el oído de cada uno. Pues Yo hablo a vosotros mediante todos acontecimientos... toda vuestra suerte terrenal pone de manifiesto mi Amor para con vosotros... sufrimiento, apuros y aflicción son términos de mi Amor a vosotros - eso si consideráis que sois hijos míos que se han separado del Padre y que deben reencontrar el camino hacia Mí.

Pues únicamente algo que os oprime y preocupa íntimamente vuelve a empujaros hacia Mí - hacia El que en toda clase de apuros os da Protección y Ayuda. Debéis volver a Mí por iniciativa propia - igual que cuando os separasteis de Mí... Por la misma razón hacia el final los sufrimientos y los apuros aún aumentarán, pues son los únicos remedios que todavía surtirán efecto, dado que a mis suaves Palabras de Amor en vuestro corazón no hacéis caso... pues mi deseo de atraeros a Mí con cariño no tiene éxito.

Migrasteis15 por un camino muy largo hasta que llegasteis a la encarnación como ser humano. Por eso no permitáis que este camino haya sido en vano... aprovechad las últimas oportunidades que se os presentan a tomar una decisión en el estado de la libre voluntad - una decisión que vuelve a hacer de vosotros verdaderos hijos de vuestro Padre... No dejéis caducar el corto plazo que todavía os queda sin que hayáis cambiado vuestra voluntad, es decir, sin que la hayáis dirigido hacia allí donde os espera el Amor paternal más fiel.

El tiempo vuela. Si persistís en vuestra resistencia y no encontráis el camino de vuelta a Mí, entonces os acercáis a un hado horroroso, porque mi Plan es un Hecho incontestable desde hace eternidades. Empieza un nuevo período de Redención porque todo tiene que ir el camino del desarrollo hacia lo elevado, para que todos los hijos de mi Amor dentro de su libre voluntad tengan la oportunidad de acercarse a Mí - de volver a la Casa del Padre, la cual en otros tiempos habían abandonado voluntariamente.

Amén.

Traducido por Pilar Coors