Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4859

4859 Enseñanzas bajo coacción.... Amor en el libe albedrio....

15 de marzo de 1950: Libro 55

Yo no quiero daros un mandamiento, solo quiero aconsejaros lo que debéis hacer por vuestra alma. Porque Mi enseñanza de amor tampoco es un mandamiento, porque el amor tiene que ser practicado en libre albedrio si quiere traeros éxito. Una obra de amor también presupone amor en el corazón humano; la obra solo se puede realizar de forma puramente mecánica y luego se evalúa en consecuencia. Nunca Yo os digo: tenéis que, pero siempre; debéis.... Una compulsión es una ley, cuyo incumplimiento conduce al castigo.

Pero yo no os castigo si transgredáis la ley del amor porque ésta bien es una ley en sí misma, es decir, adaptada a Mi orden eterno, pero Yo como legislador, Que es el amor en Sí Mismo, no os castigo, porque esto contradice Mí amor. Solo puedo advertiros que no viváis sin amor, por eso os aconsejo de formaros al amor vosotros mismos para poder disfrutar la felicidad, que sin el amor nunca podéis sentir. Lo que obedecéis como un mandamiento, sin embargo, no os da la dicha .... De modo que Yo también soy un oponente de cualquier compulsión, ya que la libertad es el derecho del ser que surgió de Mí.

Es cierto que también utilizó la compulsión en la etapa del ser antes de la encarnación, pero esta compulsión surge del amor que no podría reconquistaros de ninguna otra manera, que no podía conseguiros la libertad de otra manera que a través de la compulsión.... pero inconsciente para vosotros. En la etapa humana, sin embargo, sois conscientes de cada estado forzado. Si vuestro libe albedrío es restringido, esto viola Mi orden eterno, ya que yo he os dado el libre albedrío, que podéis y debéis usar según vuestro propio criterio.

Y ahora juzgad por vosotros mismos, quién viola Mi orden eterno.... Juzgad prestando atención dónde la compulsión determina al os hombres a su forma de vida. No puedo aprobar la coacción como medio de la educación espiritual, porque entonces nadie se esforzará por ascender bajo coacción. Entonces, donde la compulsión se usa para el desarrollo espiritual, podréis reconocer la obra anti-divina, y la compulsión está en todas partes donde se amenaza un castigo o se promete una recompensa, porque ambos son medios de presión que deben determinar al ser humano para su forma de vida.

Y la coerción está en todas partes donde se forman organizaciones que buscan atar a sus miembros a través de medidas haciéndolos no libres en sus pensamientos y acciones.... (17.03.1950) La coerción también está ahí donde no se tolera, que los hombres adquieren conocimientos en otros lugares, de modo que investigan libremente por si mismos para llegar a la verdad. Toda falta de libertad de la voluntad humana no corresponde a Mi voluntad, pues por lo que el hombre tendrá que responderse un día presupone también su libertad de voluntad. Dondequiera que la gente es comprometida para su forma de vida, por mandamientos o amenazas de cualquier tipo, allí no está representada Mi voluntad, sino la voluntad del quien es mi oponente y por lo tanto vuestro enemigo, aunque Mi nombre esté en la boca.

Porque de la imperfección de la voluntad surgen innumerables enseñanzas falsas e innumerables ofensas contra Mi voluntad. La voluntad de una persona nunca debe considerarse infaliblemente correctamente dirigida que miles de personas la sigan ciegamente y ellas mismas no utilicen su voluntad o se vean a obligadas a pensar y actuar en contra de su voluntad. Incluso Mi pura enseñanza, que os es proporcionada desde arriba no debe ser transmitida forzosamente a los hombres, sino que deben decidirse libremente a favor o en contra de ella, pero cuanto menos una enseñanza que ya no es tan simple como Yo Mismo la prediqué en la tierra.

A las personas siempre se les debe otorgar el deber y también el derecho de examinar y juzgar el material espiritual que les hayan transmitido sus semejantes. Y si se predica la enseñanza pura, esto debe suceder en amor, y la convicción interior permitirá entonces al maestro encontrar las palabras adecuadas para ganarse a los demás semejantes, pero debe evitarse cualquier coacción. La persona que está dispuesta a creer y Me busca también Me reconoce y puede creer con convicción, entonces también practicará el amor por su propio impulso, pero ya no por deber, sino por amor a Mí, en Quien cree.... La coerción mata al amor, y toda la obra de amor es entonces sólo un ejercicio mecánico que no puede ser valorado por Mí.

Debéis amar.... Porque cada ascenso tiene como condición el amor: pero no seréis forzados, no podéis ser forzados a hacerlo, porque entonces el amor no sería amor.... Considerad esto bien y luego reconoced qué error es la difusión de Mi enseñanza de amor por medio de reglamentos confesionales.... Todo lo que el hombre hace para alcanzar la vida eterna presupone la libertad de voluntad, por lo que no se le puede dar ningún mandamiento, cuyo cumplimiento se obliga con la promesa de una recompensa o la amenaza de un castigo....

Sólo se le debe instruir acerca de Mi mandamiento de amor, que es el único significativo y de cuyo cumplimiento depende la vida eterna....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise