Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4814

4814 Matrimonio espiritual....

6 de enero de 1950: Libro 55

Casaos Conmigo en Espíritu, que quiero ser todo para vosotros, amigo, hermano, padre y novio del alma. El mundo no tiene parte de Mí, y así tendré que abstenerme de los niños del mundo, y su lujuria no Me tiene como compañero. Se encuentran solos en el mundo, aunque están rodeados de amigos, porque estos son nuevamente hijos del mundo y no tienen conexión Conmigo. Pero soy todo para los Míos y no dejo a nadie solo. Porque busco la comunidad más estrecha con Mis criaturas, y lo que todavía está lejos de Mí lo intento ganar. Y por eso soy para cada uno lo que a él le gustaría ver en Mí.

Quien necesita a un amigo, Yo estoy a su lado con consejos y acciones, quien ve el padre en Mí, a este también doy Mi amor paternal, Mi preocupación por todos los que Me consideran como hermano, es fraternal, pero a quienes que Me dan todo su amor, también quiero hacerlos felices con Mi amor, y nunca deben pedir nada más que este Mi amor....

(08.01.1950) El matrimonio espiritual Conmigo presupone un amor de ambos lados .... Mi amor es eternamente inmutable, nunca se aflojará ni disminuirá, con su ardor atrae a todo lo que tenía el origen en él. Mi amor no quiere renunciar a nada de lo que una vez poseía, y por lo tanto, cada ser podría sentirse amado por Mí.

Pero solo el amor a cambio hace al ser capaz de sentir Mi amor, y por este amor a cambio cortejo ininterrumpidamente. Sólo cuando el amor de Mis criaturas, y en especial lo del hombre ha alcanzado un grado que puede soportar el grado más débil de Mi amor, tiene lugar la unión, el matrimonio espiritual Conmigo, que es verdaderamente la mayor felicidad para el alma del hombre, porque ahora Mi fuerza de amor puede fluir continuamente y el alma se vuelve dichoso a través de esto.

En el reino espiritual, tal unión es indescriptiblemente sublime y dichoso; la unión también puede tener lugar en la tierra, pero el hombre como tal solo siente una paz en sí mismo y el sentimiento de recogimiento en el corazón del Padre, porque a través de su amor por Mí también está viva su fe en Mi amor, sabiduría y omnipotencia en él, y en esta conciencia ya no conoce más preocupaciones terrenales.

Un mayor grado de felicidad sería insoportable para él en la tierra mientras tenga que cumplir todavía con los deberes terrenales y, por lo tanto, está activo en la vida. En el reino espiritual, sin embargo, cae cada barrera entre Yo y Mis criaturas. Entonces se produce una unión dichosa, acompañada de una irradiación luminosa inimaginable, que devuelve al ser a su estado original, en el que podía crear y formar libremente según su voluntad. Y este estado es el objetivo de toda criatura, en que quiero ayudarlo.

Solo podéis alcanzar esta meta a través de una unión íntima Conmigo en el Espíritu y la verdad, y esa es la comunión espiritual por la que debéis esforzaros solo en vuestro corazón, para lo cual no necesitáis signos y costumbres externos, porque este acto de comunión Conmigo es solo la unificación de la chispa divina en vosotros con el Espíritu del Padre desde la eternidad, y esta unión solo puede tener lugar en el corazón, en cualquier lugar y en cualquier momento.... dondequiera el corazón Me desea ardiendo, allí estaré Yo también para casarme con este corazón....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise