Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/3808

3808 Apartamentos en la casa del Padre... Hogar eterno...

22 de junio de 1946: Libro 48

Y quiero presentaros la casa de Mi Padre... Si Yo os he dado esta promesa, podéis ser felices en la conciencia que un día, como hijos de Dios, disfrutaréis las delicias de la vida eterna, porque Mi Palabra es verdad y Mi promesa se cumplirá cuando cumpláis Mi voluntad... Todos los problemas llegarán a su fin para vosotros, toda preocupación terrenal desaparecerá, y en la libertad del espíritu, sin ataduras por la materia terrenal, se os permitirá habitar en aquellas áreas que pertenecen al reino de los espíritus bienaventurados y que son sumamente gloriosas.

En la tierra no podéis captar la dicha que se otorga a las almas en ese reino, y sin embargo, debéis creer en Mi Palabra y vivir de tal manera que puedan entrar en las moradas celestiales del Padre después de vuestra muerte en esta tierra... la moradas que el amor del Padre ha preparado para vosotros y que verdaderamente será la morada de aquellos que se han hecho Míos a través de su voluntad y su forma de vida en el amor...

Entonces, ¿qué os preocupáis todavía por vuestro bienestar físico, si sabéis que vuestra vida terrenal es solo una breve transición a la vida eterna en la eternidad? Aprovechad vuestra vida terrenal solo para la formación correcta de vuestras almas, y vuestra suerte en el más allá será incomparablemente bendecida, porque se os dará de todo lo que vuestro corazón desea... pero aseguraos que el deseo del corazón no sea para el cuerpo, porque este perece, pero lo que queda para siempre es solo el bien espiritual y esto lo deseáis con todo vuestro corazón.

Entonces vuestra alma habitará en una región sumamente hermosa, se moverá en creaciones que no podéis imaginaros en la tierra, y estará en su hogar, en la casa del Padre, donde la cercanía del Padre la hace infinitamente feliz y Su amor le da de todo lo que aumenta su felicidad. Porque Mi amor por vosotros, Mis hijos en la tierra, es abrumador, y Yo os preparo a todos una vida feliz, si regresáis a Mí por voluntad propia. Porque en Mi casa hay muchos apartamentos y todos os esperan para ser habitados por vosotros y poder ver Mis glorias, que he preparado para vosotros.

Vivid en la tierra en amor, y Mi amor os será concedido en el reino espiritual... Dad a vuestro prójimo en amor, de lo que necesita corporal o espiritual, y Mi amor os volverá en la misma medida, porque como midáis, así también os será medido en Mi reino. Y creed en Mi promesa, y así la corta vida terrenal que aún os es concedida os será soportable a pesar de todas las dificultades, porque todo lo que os sea quitado en la tierra... os lo considero mil veces en Mi veces en Mi reino, si dais voluntariamente y así os apartáis de la materia para recibir bienes espirituales... Porque el tiempo de vuestra angustia terrenal es corto, pero vuestra vida dura para siempre en la eternidad, y la bienaventuranza en la casa de Mi Padre no terminará nunca...

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise