Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/3661

3661 Trabajad en vuestra alma

19 de enero de 1946: Libro 46

Examinaos y reconeced vuestras deblidades, y luego procurad eliminarlas. En eso consiste el tabajo en vuestra alma, para que procuréis formaros en seres que se mantienen dentro de Mi Orden, los que viven coforme a Mi Voluntad, los que se convierten así en amor. Pues toda debilidad, todo error y vicio tiene su origen en la ansencía de amor y en el egoísmo.

La benevolencia, apacibilidad, humildad, paciencía, misericordia y justicia son las características del amor al prójimo. Si carecéis de ellas, entonces os falta el amor y debéis trabajar diligentemente en vosotroso mismo.

Para ello debéis reconocer vuestros propios defectos y vuestras debilidades, lo cual requiere una severa autocrítica, una severa reflexión y una corrección de vuestra relación hacia Mí y al prójimo.

A Mi debéis reconocerme como Padre, y a cada ser hmano como hermano, porque todos soís hijos del mismo Padre. Como hijos debéis amaros recíprocamente, entonces os míraré Yo con agrado, y Yo mismo podré estar con vosotros, como hijos Mios. Pero cada vicio en vosotros Me lo impide, y eso va en perjuício vuestro, porque sin Mí y Mi presenía permaneceréis débiles e imperfectos, y no podéis alcanzar vuestra meta en la tierra.

Vuestro meta es la perfección, , y la transformación de vuestro ser en amor, y la transformación en vuestro estado original, el que voluntariamente abandonastéis. Pues únicamente ese estado os hace felices, y minetras estéis separados de él, tanto en la tierra como en el Reino espiritual, os tocará en parte la deficiencía, el desconocimiento y la falta de energía.

Mas Yo quiero llevaros otra vez a la bienaventuranza, por lo que continuamente os aviso a que la aspiréis, a que emprendáis el trabajo en vuestera alma, la modificación de vuestro ser, y que por medío de la introspección os déis cuenta de lo poco que vuestra manera de pensar y actuar corresponde a Mi Voluntad, porque todavía permanecéis en el amor egoísta. Dedicáos con ahínco a remedíar ese estado imperfecto, actuad en el amor al prójimo, siempre y cuando que se os brinda la ocasión. Únicamente por el amor podréis llegar a ser bienaventurandos, únicamente por el amor podréis ser dueños de vuestras faltas y vicios. Y si aún no notáis el amor en vosotros, entonces formaos de modo intelecutal, en hombres benévolos, pacíficos humildes y pacientes, procurándo ayudar al prójimo; y la sensación del amor se despertará en vostros. Os deleitará y estimulará a la práctica del amor. Entonces ya no será más la razón, sino que el corazón os impulsará a hacerlo, y así ascenderéis a la altura. Por eso, observaos a vosotros mismos, miraos dentro y preguntaos seriamente si pensáis y actuáis justamente, - y vuestro corazón os responderá. Si os hacéis esta pregunta seriamente, Yo mismo vendré a ayudaros y os daré fuerza para que realicéis lo que queréis realmente. Vuestro trabajo en el alma progresará favorablemente y vosotros mismos encontraréis satisfacción en él, os subordinaréis a Mi Voluntad y, si queréis llegar a la perfección, iréis subiendo continuamente hacia la altura.

Amén

Traducido por Pilar Coors