Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/3314

3314 El hambre espiritual.... Poco tiempo de una libertad de creencia....

2 de noviembre de 1944: Libro 43

El hambre espiritual va a comenzar cuando los hombres ya no ven anhelosa la vida terrenal, y entonces ha llegado el tiempo cuando los sirvientes de Dios pueden trabajar con éxito. Y hay que aprovechar cada oportunidad para llevar más cerca al hombre la idea del reino divino, para anunciarles la palabra divina y hacerles entender Su voluntad. Hay que despertar en ellos la creencia en Dios o reforzarla, tienen que ser animados de rezar, de buscar la unión con Dios, El que puede repartir de este momento Su fuerza la cual necesitan para su desarrollo. Y al principio se escuchan voluntariamente los mensajeros de Dios, porque el mundo parece fugaz a los hombres, y transitoriamente buscan cosas que son más duraderas. Y los hombres tienen la mente activa y son anhelosos de aceptar la palabra divina. Pero esa voluntad solo dura poco tiempo y por esto debe ser aprovechado de cualquier manera. Y se debe mencionar por todo el amor de Dios, por todos lados los hombres deben ser indicados a sus tareas terrestres, deben ser activados a la caridad a que sientan pronto la bendición y la fuerza de aquella. Deben ver indicaciones que se tienen que aprobar en la lucha aproximada de la fe si quieren conseguir la vida eterna. Y por eso se tiene que trabajar laboriosamente para el reino divino, porque pronto se acorta el estado libre de la creencia a través de medidas y decretos que impiden o hacen imposible cualquier recluta espiritual, cada actividad espiritual. Y a partir de entonces la humanidad está en peligro muy grande, es decir podría desviar este peligro de sí mismo si siguiera el mandato de las autoridades terrestres. Entonces no tiene que temer nada de ellos, pero vende su almas y eso es interminable.... Pero el alma lo siente y teme el tiempo aproximado. Y por eso está mucho más abierto, porque siente inconscientemente que la palabra de Dios asegura su existencia en felicidad y que es la única fuente en la cual se puede fortalecer durante tiempos de penuria. Y cualquier anhelo se desvanece que no tiene como propósito el alcance de Su palabra sagrada. Porque únicamente la palabra divina da al hombre la fuerza necesaria de resistir a todos mandatos que trabajan contra la fe y que están dirigidos entonces contra Dios....

El anhelo de los hombres por alimento del cielo será grande, pero solo en aquellos que reconocen a Dios en la intervención divina el desato de las fuerzas naturales, que ven en este suceso una señal visible de Dios, que juzga el comportamiento de los hombres para llevarles en otro camino. En aquellos el acontecimiento no se pasara sin huellas,levantaran sus corazones ante Dios y anhelar Su palabra, porque les presta consuelo y fuerza, aclaración y animó, porque ahora entienden el contexto del todo lo que pasa en el mundo y el estado espiritual de los hombres. Y a aquellos se debe dar el pan del cielo, aunque al principio será alimento pesado para los débiles en la creencia. Pero les ayuda a levantar la fe hacia arriba. Y a que de forme esa voluntad para que puedan distinguir entre el bien y el mal y que se puedan decidir correctamente si los trabajadores del Senor siguen trabajando, y no deben perder el ánimo si se encuentran con resistencia y seguir sin dudar ofreciendo al semejante el pan del cielo y repartir comida y bebida por todo, donde necesitados esperan a alimento. Porque poco durará el tiempo del trabajo libre.... Satanás tarea apresuradamente y no teme en ejercer ningún remedio para empujar de lado a Dios.... Entonces poco después comienza la lucha contra ese trabajo libre. Y las medidas son de importancia afilada, porque deben someter a toda actuación espiritual y cambiar la mente de la gente desde cero.... Y ahora aquellos que aceptaron hambrientamente a la palabra de Dios se tienen que aprobar, porque no querrán echar de menos al alimento celeste, no podrá resistir sin el consuelo y el fortalecimiento divino; resistirá, porque anhela cada vez con más fuerza y recibirá la fuerza para ofrecer resistencia contra todo que busca el mal del alma. Cuantos más trabajosos son los trabajadores durante los tiempos de penuria, más exitoso será el trabajo para el reino divino. Entonces han podido ofrecer con convicción a la palabra divina de hecho que podrá sacar raíces y no se podrá eliminar nunca más en los corazones de aquellos, que reciban voluntariamente. Y si se ha caído la semilla en suelo fructuoso, florecerá, crecerá y dará buen fruto.... Y por eso Dios necesita muchos trabajadores, necesita a hombres en la tierra que se ofrecen voluntariamente para estar en Su servicio, que se dejan enseñar por Él y que sin cesar siguen obrando para aprovechar el tiempo y cada ocasión, donde puedan trabajar con éxito para el bienestar de las almas de los hombres, donde puedan dar por la transmisión de la palabra divina lo que necesiten urgentemente.... luz y fuerza.... reconocimiento y una voluntad estable para la resistencia cuando haya llegado el tiempo de la decisión....

Amén

Traducido por Bea Gato