Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/2766

2766 Las Palabras del Padre.... La Palabra de Dios....

6 de junio de 1943: Libro 34/35/36

Recibid con alegría lo que os he ofrecido y dejadme ser vuestro consolador y ayudante en todo momento... Si confiáis en Mí a cada hora, si siempre y constantemente os sometéis a Mí, si permanecéis conectados Conmigo a través del amor desinteresado al prójimo, entonces siempre puedo quedarme con vosotros y brindaros fuerza y fortalecimiento a diario y a cada hora. Y puedo agarraros con Mi amor porque no Me resistáis, porque vosotros mismos os reconocéis como Míos y por eso Me aceptáis.

Vosotros, hijos Míos en la tierra, a menudo tenéis que recorrer caminos que os parecen laboriosos y arduos, pero los cuales no son insuperables para vosotros con una mirada creyente hacia Mí, no os olvidáis que encontráis apoyo en Mí, si amanecéis con convertiros débiles en la lucha terrenal por la vida, pero demasiado débil para dominar la vida solo. Y entonces Me pedís la fuerza, que siempre estoy dispuesto a dar. Convertíos como los niños que huyen con la más devota confianza a su padre en cada necesidad...

Y el Padre os ayudará en Su amor. Pero en cuanto os olvidáis de Él, en cuanto creéis no necesitarme, vuestro camino de la vida es mucho más difícil, porque entonces dejo permitir que las cargas os presionen para que os recordéis de Mí, para que la necesidad os impulse a dirigiros hacia Mí en busca de ayuda. Y así escuchad lo que os digo a través de Mi Palabra: él que es Mío, Me reconoce en la Palabra, y percibe notablemente la fuerza que ahora fluye directamente hacia él. Mi Palabra no se desvanece en su oído, sino que la oye en su corazón, y la guarda, es decir, la reflexiona y busca de armonizarla con su vida.

Y quien es Mío no tiene voluntad propia, sino que me la sacrifica, acepta todo como enviado por Mí sobre él, y no se lamenta ni se queja, y sea lo que sea que le sobrevenga, él no pierde la fe en Mí, sino que cada acontecimiento profundiza aún su fe, y más cerca estoy de él. Y a través de Mi Palabra os doy la prueba de Mi amor y cuidado por vosotros; Me doy a conocer a vosotros para haceros firmes en la fe que necesitarais en el tiempo venidero.

Solo vuestra fe es vuestra fuerza, Yo estoy con el que cree en Mí, y Mi fuerza fluye hacia él. Y si estáis en la lucha contra el mundo, entonces sabed, que estoy a vuestro lado, si creéis en Mí, si creéis que nadie puede venceros, si Yo os ayudo. Y es por eso que no Me desconectéis de vuestros pensamientos, sino que dejado que sea vuestro consejero constante en cada necesidad terrenal y espiritual... Escucho a quien Me llama, y quien Me pide ayuda, a éste le apoyo...

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise