Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/1504

1504 La preocupación por la salvación del alma por caridad altruista al semejante....

5 de julio de 1940: Libro 24

Cada hora libre se debería usar para un trabajo por el bien de la humanidad....

Se debe adelantar el bien espiritual antes del terrestre, porque no se puede perder más tiempo. Los demonios usan igualmente cada ocasión para dañar a la humanidad espiritualmente y por eso la fuerza contraria deben estar en acción sin cesar para frenar su voluntad; la fuerza espiritual buena se tiene que juntar en su acción contra este poder, y no puede salir debilidad ni descuidado que podría utilizar el adversario. Porque más fuerte van a ser sus reacciones, debilita la voluntad de aquellos que no trabajan con fuerza contra él y los cansa....

Contra el mandamiento de la caridad repudian aquellos que aflojan la lucha por el bienestar de los que necesitan ayuda. Porque debe ser vuestra preocupación más urgente ayudar a los que se encuentran cerca del hundimiento espiritual. No dejadles ir a la oscuridad y despreocuparos, porque necesitan vuestra ayuda. Son débiles y no son capaces de liberarse del poder del adversario. No reconocen la penuria de su alma, porque todo a su alrededor es oscuro y sin luz, y por esto no piden por la luz. Así vuestro esfuerzo debe consistir en encender la lucecita para traer a estos pobres un poco de luz para que sean más atentos y prestan atención a vuestro trabajo. Debéis intentar todo para cambiar la ignorancia contra la sabiduría espiritual en atención; debéis dar una mejor dirección a sus pensamientos, debéis enseñarles y suplicarles de pensar en su alma y captar el sentido de la vida; debéis intentar hacerles creer en Jesucristo y hacerles ver cuánta bendición conlleva un cambio en la tierra en amor que solamente el amor egoísta que sirve para cumplir deseos terrestres. No debéis ocultarles nada de lo que os ayudaba a encontrar el camino hacia lo alto, debéis ofrecerles la doctrina de Jesucristo, que solo a través de la caridad con amor pueden llegar a lo alto. Debéis hacer todo para que el alma pueda llevar el espíritu fuera de la noche a la claridad del día. Entonces de verdad sois trabajando en la caridad. Es la caridad más humilde que solo para el alma del semejante. Es una tarea que necesita un amor y una paciencia eterno, porque los seres que están metidos en la oscuridad son difíciles de convencer de la palabra de Dios; van a enfrentarse con toda resistencia, porque el adversario es vuestro major enemigo y empuja estos hombres a más resistencia. A pesar de esto el amor del hombre puede ser la mayor victoria, y con paciencia más extendida luchar por el alma con medidas del amor.... No hay que prestar atención al hombre exterior, sino su alma, los que están en un estado penoso y por sí mismos solos no tienen fuerzas para liberarse de las ataduras del adversario. Aquel que está en la luz, es decir que se encuentran en la sabiduría cuyo amor reconoce la penuria de aquellos alma y no ceden con su esfuerzo por ellos. Con rezos intensos se puede ayudarles si manifiestan las penurias de las almas ante Dios y piden por fuerza para ellos para la obra de salvación, si las fuerzas propias no son suficientes y la voluntad se debilita antes de que se hubiera ganado el alma para la eternidad. Entonces no cedáis en la caridad y prestad todo el amor a los hombres en situación penosa. No dejaros deprimir por golpes de fracaso, sino pedir otra vez por más fuerza divina, entonces podréis realizar los trabajos más difíciles, vais a rebatir las almas del adversario y llevarlos al padre celeste y os lo van a agradecer para siempre....

Amén

Traducido por Bea Gato