Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/1503

1503 Ley y justicia....

4 de julio de 1940: Libro 24

Y la justicia prevalecerá.... Y si parece que la injusticia lo gobierna todo llegará la hora en que se revelará, ¿qué espíritu es la fuerza motriz de lo que llena a la humanidad de asombro y admiración?

El sentido de la justicia está inconfundiblemente extinguido y, sin embargo, la mayoría de la gente carece de este conocimiento. Y esto caracteriza el tiempo presente que ninguna persona se esfuerza por hacer justicia a su semejante, y es por eso que también el desamor entre los hombres es muy grande, la discordia los domina y solo tratan de hacerse daño y no preguntan por la ley y la justicia.

Y Dios deja a los hombres la libre voluntad, no les impide su manera de pensar y actuar hasta que la injusticia haya alcanzado tales proporciones que la justicia de Dios se lo oponga. Y entonces las obras del mal se revelarán claramente, porque se entrega al juicio, que desatendió toda la justicia. Porque Dios es sumamente sabio y justo.... No puede permitir que el mal se enfurezca con impunidad y le entregue el bien, debe acudir en ayudo de los justos y revelar las vergonzosas obras de los injustos.... Él pone un límite a su bullicio, y este se alcanzará pronto....

Y los hombres darán un suspiro de alivio, los que tuvieron que sufrir por causa de la injusticia.... los que llevan dentro de sí un sentimiento justo y quienes tuvieron que inclinarse ante la violencia que lo derribó todo. Porque lo que se le opuso le fue entregado.... Pero la victoria de la justicia será reconocida en todas partes y dará lugar a la fe en Dios, Quien juzga y castiga a las personas según sus méritos.... Quien permitió el bullicio del oponente hasta la más profunda desesperanza, pero que ahora pone fin a su furia, interviniendo con Su omnipotencia. Y ese tiempo está a la vuelta de la esquina.

La humanidad sufre de la arbitrariedad de la violencia criminal, es impotente contra ella.... Pero Dios Mismo la liberará y atará a Satanás de nuevo, para que la fe de la humanidad pueda volver a elevarse a la justicia, amor, sabiduría y la omnipotencia de Dios. Porque Él responde a la oración de aquellos que Le llaman por ayuda en la necesidad más grande, no permite que llamen en vano y les manda al Salvador en el momento adecuado.... Él viene en su ayuda de una manera, que muestra su justicia obviamente, y destierra la violencia maligna....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise