Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/0855

0855 Palabras del Padre....

8 de abril de 1939: Libro 17

He aquí, hijo Mío, tu inquietud tiene sus razones. El alma busca el contacto con su Salvador y anhela una conexión permanente Conmigo, y por eso todo lo terrenal es un obstáculo para la unificación.... ella todavía siente, por así decirlo, su estado atado y anhela la liberación. Y cuando este anhelo se ha vuelto tan fuerte que ve solo en Mí a su Salvador, que también ve en Mí su objetivo de su anhelo cuando solo desea a Mí y se ha apartado de todo lo terrenal, entonces ha pasado su periodo de prueba en la tierra y sólo espera el día en que será llamado a la eternidad, donde su anhelo se cumplirá por completo.

Pero mientras todavía esté sujeto al cumplimiento de los deberes terrenales, ella también debe llevar las cadenas del cuerpo, pero su espíritu puede unirse Conmigo. Y esto también será un estado de bienaventuranza para ella, incluso si el cuerpo en la tierra no puede sentirlo. Así, pues ten paciencia y acepta el consejo como señal de Mi amor, que también debe darte la paz interior: Búscame siempre y constantemente y desea recibirme en tu corazón.... y tu anhelo se cumplirá aún en la tierra; porque a quien hago feliz con mi amor, cuyo anhelo está satisfecho y, sin embargo, vuelve a aumentar inconmensurablemente.

Y así afrontas la hora en que tu corazón temblará; independientemente lo que se encargue al cuerpo que supere, el alma solo ganará fuerza y se conectará cada vez más a Aquel, Cuyo amor anhela. En la hora de la unificación, el cuerpo ya no es un obstáculo, sino que se rinde completamente al alma. Y para el resto de la vida en la tierra el alma ya no tiene que pelear, porque en la unificación con el Señor ha logrado su objetivo. Puede completar su vida con la certeza de haberse encomendado al Líder correcto y que será amada por Él por toda la eternidad....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise