Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/8955

8955 Únicamente la oración protege ante la intervención del adversario

15 de marzo de 1965: Libro 94

Cuanto más se acerca el final, tanto más violenta es la actividad del adversario; pues todos lo notaréis porque no pasará ni un sólo día en que no os inquiete, o que sentís su perfidia de otra manera. Ahí lo único que ayuda es rezar... uniros con Aquel que también es un Señor sobre el adversario, al que Él había vencido por su muerte en la cruz. Pero una oración íntima os devuelve la paz interior - la que el adversario os quiere quitar; porque si os dirigís a Mí, entonces su poder está quebrado, con mucho que se esfuerce a provocaros inquietud.

Las luchas contra él serán cada vez más vehementes, y él no dejará de acosaros... de modo que cada vez de nuevo Yo debo deciros que únicamente la oración os protege ante su actividad. Porque entonces me demostráis que me buscáis a Mí, y que queréis estar liberados de él. De modo que entonces también puedo aplicar mi Poder contra él pues puedo parar sus intervenciones porque así, mediante vuestra voluntad, vosotros mismos me dais el derecho sobre él.

En el tiempo final el adversario se pondrá más y más furioso, sin embargo, aún así no tendrá éxito ante los Míos, los que me anhelan íntimamente y que invocan mi Protección. Y, ¿a quienes iba Yo a proteger con más gusto que a aquellos que siempre quieren estar unidos conmigo, y que se han ofrecido a servirme? Sed conscientes de que Yo también tengo Poder sobre él... que no estáis expuestos indefensos a él... y que tendréis la fuerza para rechazar cualquiera de sus intervenciones.

Esta fuerza la debéis obtener de mi Palabra, pues siempre debéis abismaros en ella y habrá Luz alrededor de vosotros - la que él huye y así ya estaréis liberados de él. Ya no permitáis que el mundo os cautive, porque entonces él se introduce furtivamente y os seduce con sus bienes. Entonces también tendrá cierto poder sobre vosotros sin que os enteréis de esto porque os puede engañar. En este caso Yo no puedo venir para ayudaros porque vosotros mismos os dais a su mano, olvidándoos de Mí; por lo que tendréis que luchar mucho para conseguir vuestra conexión íntima conmigo. De modo que sólo entonces os daréis cuenta lo que significa el haberos soltado de Mí, porque una vez que el adversario posee algo, también lo agarra.

Pero Yo no dejo caer a nadie que me anhela seriamente - sólo que tendrá que luchar mucho para volver al grado en que se encontraba antes.

Por eso tened cuidado que el adversario no adquiera el poder sobre vosotros. Por eso, cuando os encontráis en apuros, ¡llamadme a Mí!, porque Yo siempre estaré dispuesto a ayudaros - si esta llamada viene del corazón. Pero no permitáis que el mundo se os imponga, porque entonces os atenderá aquel que es el señor de él... y entonces Yo no puedo sino esperar a que volváis a encontrar el camino de regreso a Mí...

Amén.

Traducido por Anonymous