Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/8022

8022 La voluntad de Dios es el cumplimiento de los mandamientos del amor.... Presencia....

18 de octubre de 1961: Libro 84

Estoy verdaderamente presente dondequiera que se anhele Mi presencia. Porque ningún llamado pasa por Mi oído, que surge del corazón de una persona, porque deseo estar íntimamente conectado con cada una de Mis criaturas, que una vez partió de Mí. Y vosotros también debéis tomar consciencia de Mi presencia, debéis escuchar Mi discurso en todo momento cuando vuestro corazón se abra a ello. Y Mi cuidado de amor solo os amonestará y advertirá, siempre os daré consejos, os daré a conocer Mi voluntad y luego encenderé una luz brillante en vosotros cuando cumpláis Mi voluntad: os proporcionaré un conocimiento que solo Yo Mismo puedo transmitir a vosotros.

Mi voluntad, que os anuncio, es siempre sólo el cumplimiento de los mandamientos del amor.... así que la provisión del conocimiento, la verdad eterna de Mí, sólo es posible si lleváis una vida de amor según Mis mandamientos. Y entonces también es comprensible, que vosotros ahora seguéis transmitiendo este conocimiento, porque el amor por Mí hará que hagáis esto, os hará también dar a los semejantes, lo que os hace feliz también a vosotros mismos. Pero también estos primero deben saber de Mi voluntad, ellos también tienen que cumplir los mandamientos de amor, de lo contrario el conocimiento transmitido les es incomprensible y lo rechazan.

Pero quien cumple Mi voluntad, quien se esfuerza por vivir una vida en amor, este pronto sentirá Mi presencia, porque Yo Mismo soy el Amor, y “quien permanece en el amor, permanece en Mí y Yo en él....” Así que lo primero que tenéis que entender es que vosotros Me indicéis a Mi Mismo a estar presente en vosotros a través de cada obra de amor, que Me atraéis hacia vosotros cuando hacéis obras de amor.... para que os conectéis Conmigo a través de cada obra de amor.... que la unión Conmigo solo se puede establecer a través del amor....

Y es por eso que Yo os predico el amor una y otra vez, y así vosotros, que lleváis adelante Mi Palabra, debéis proclamar primero la enseñanza del amor; debéis presentar a estos dos mandamientos Míos a los semejantes como los más importantes, porque sólo una vida de amor según Mi voluntad puede traer la perfección a vosotros los humanos, porque sólo una vida de amor os lleva a la meta, a la unificación Conmigo, que es el propósito final de vuestra existencia terrenal como ser humano. Y si vivís en el amor, entonces también el deseo de Mi presencia siempre estará en vosotros, y Yo siempre cumpliré con este deseo, después de todo, Mi deseo también se dirige hacia la unificación con vosotros, porque Yo os amo desde el principio.

Pero el amor busca la unión, que siempre tendrá lugar de Mi lado, pero que tiene que ser esforzado por vuestro lado, ya que fuisteis vosotros quienes se apartaron de Mí en libre albedrío y, por lo tanto, también tenéis que volver a Mí voluntariamente. Y esto siempre logrará el amor.... y si decís también que Me repito una y otra vez en Mi discurso.... esta instrucción no puede llegaros con la suficiente frecuencia, y los efectos de una vida amorosa no pueden ser explicados a vosotros con la suficiente énfasis.... no se os puede advertir con la suficiente urgencia al respecto de pasar por la vida terrenal sin amor....

Sólo el amor puede perfeccionaros, solo el amor os garantizará el regreso a Mí, y sólo por el amor Me hacéis estar y permanecer presente para vosotros.... Y Mi presencia verdaderamente significa para vosotros también la certidumbre de que aún alcanzáis vuestra meta en la tierra. Porque cuando estoy presente en vosotros, Me dirijo a vosotros, y así Mi amor irradia hacia vosotros y enciende una pequeña llama brillante de amor en vosotros, que presiona constantemente hacia Mí y la unificación tendrá lugar, que es el propósito y el objetivo de vuestra vida terrenal....

Solo buscadme con toda seriedad, y Yo verdaderamente también Me dejaré encontrar.... Y quedaos siempre unidos a Mí a través de obras de amor, a través de la oración íntima y al volver constantemente vuestros pensamientos hacia Mí.... Y Mi amor os agarrará y ya no os soltará jamás, porque ahora sois Mis hijos y lo seréis por toda la eternidad....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise