Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7298

7298 Primer aviso e indicación al final....

4 de marzo de 1959: Libro 77

Al final del mundo precede todavía mucha miseria porque hay que tocar fuertemente a los hombres, porque se mueven en el frenesí del gozo terrestre y no se esfuerzan mínimamente a prepararse para el final, tanto a su propia muerte como al final de la tierra que será tremendamente significativo para cada persona.

No queda tiempo, pero los hombres no lo creen y actúan y trabajan como si tuviesen tiempo eternamente delante donde ellos y sus primogénitos pudieran cosechar los frutos de su trabajo.... Pero nadie entrará en la bendición de eso de que intenta construir con afán y con disposición de hacer sacrificios. Todo irá por el camino terrenal, caerá ante la destrucción que puede suceder de cualquier manera . Ya la próxima catástrofe natural os puede privar de toda la posición terrenal si hay hombres con sus pertenencias en el área de la catástrofe.... Pero también los que han sobrevivido no tendrán una vida larga y también sus bienes están delante de la derrumba porque el final no sigue mucho después y frente del final nada se salva....

Y si los hombres se lo pensaran con seriedad, deberían ver que los esfuerzos y el trabajo no son proporcionales al usufructo de lo que habéis creado, porque no sabéis la duración del usufructo, pero sabéis exactamente de que un día la muerte toma el control sobre el cuerpo. Y que entonces la vida real empieza no lo queréis creer.... pero deberéis contar con esta posibilidad y prepararos y hacéis bien para ganar mucho más que os pueden importar los bienes terrestres. El tiempo que está delante no os traerá tranquilidad sino que cada uno será tocado con golpes del destino de todo tipo para no hundirse en la paz que sería igual a la tranquilidad de la muerte, porque debéis estar y seguir atentos y estar avisados una y otra vez a la transformación que os espera.

No debéis colgar vuestros corazones en materia terrestre, debéis pensar una y otra vez en la muerte, vais a vivir muchas cosas de otras personas aunque no os afecte.... Os tiene que dar a pensar si sois de buena voluntad a caminar por la tierra en el amor de Dios y cumplir el propósito de la vida terrenal. Entonces sois dirigidos siempre por Él, porque quiere ayudaros a llegar a la meta correcta antes de la llegada del final; Os quiere ayudar en la lucha contra el mundo en el labor que tenéis que cumplir para vuestro alma durante el corto plazo que os queda hasta el final. Y el tiempo que se avecina no puede ser una temporada de paz para los hombres, sino tienen que ser sacudidos una y otra vez más y estar mantenidos en intranquilidad y preocupación a que no se baldeen, sino pensar en su propia muerte que puede adelantarse rápidamente.

Nada de lo que pasa es casualidad; todo tiene la voluntad de Dios en la base, Él por otra parte interviene en la voluntad del hombre dónde sea necesario. Y intervendrá aún muchas veces de manera dolorosa, porque el alma del hombre no se debe dar a perder, sino para cobrar vida mientras se quede en el mundo. La hora de la muerte de cada persona puede avecinarse el día siguiente, el propio hombre no lo sabe, pero debería contar con eso y hacer de todo para estar preparado a dejar la vida en tierra con alegría para cambiarlo por una existencia alegre y libre en el reino espiritual. Es un momento serio y nadie debe tomarlo a la ligera, cada uno debe trabajar en sí mismo y en su alma y posponer las preocupaciones terrenales, porque al que esté de buena fe se arreglan las cosas por sí mismas en cuanto ponga la meta espiritual a primeras ante sus esfuerzos terrenales, pero nadie obtendrá una bendición que solamente anhela el mundo y se esfuerza sin cesar para este mundo.... Perderá todo y también a sí mismo, porque su alma volverá a la oscuridad de la cual se debería alzar....

Amén

Traducido por Bea Gato