Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/6826

6826 Discurso de Dios a todas las almas.... (cementerio)

10 de mayo de 1957: Libro 73

Todos recibirán fuerza, todos serán consolados, todos alcanzarán la paz eterna quienes Me dejen hablarles. Sólo deben escucharme de buena gana, entonces la fuerza y la luz ya fluirán hacia ellos desde Mi discurso y su pensamiento cambiará si todavía está dirigido contra mí. Su debilidad desaparecerá de ellos, se sentirán tranquilos y seguros y en adelante no pedirán otra cosa que ser atendidos por Mí una y otra vez.... Y esto es lo único que quiero lograr con todas Mis creaciones vivientes, tanto con las personas en la tierra como con las almas en el reino del más allá que aún no han encontrado la unión conmigo que es lo único que puede hacerlas felices. Porque sin Mí todos ustedes caminan errantes en la penuria, la debilidad y la oscuridad, lo que aún no sienten tan dolorosamente en la tierra, pero que les causará una agonía indecible en el reino espiritual. Quiero ayudarles, quiero conducirlos a todos fuera de este estado miserable, quiero abrirles una fuente de luz y de fuerza que puedan utilizar en cualquier momento, donde puedan buscar constantemente lo que aún les falta, donde puedan entrar en contacto Conmigo mismo y donde ya no estarán solos y abandonados ni enfermos y débiles. Pero deben tener la voluntad de acercarse a Mí, no deben rechazarme ni rebelarse aún interiormente contra Mí. Porque deben saber que no quiero su estado doloroso, sino que ustedes mismos son los culpables de él y, por tanto, deben cambiarlo por un estado dichoso ustedes mismos. Por muy grande que sea la culpa que te separa de Mí, no la miraré si te confiesas arrepentido y me pides perdón por tu culpa. Porque no soy un Dios que castiga, ni un juez que te condena, sino que soy tu Padre que sólo mira a sus hijos lleno de amor y anhela a estos sus hijos. Y aún si languidecen en las más profundas tinieblas, pueden invocarme, porque también hay redención del infierno, porque Yo, como el hombre Jesús, también morí en la cruz por los profundamente caídos, porque también compré sus almas con Mi sangre, porque también pagué el rescate por ellos, así también redimí sus culpas. Pero estas almas también deben llamar ahora a su Salvador y Redentor Jesucristo desde la profundidad.... Sólo espero esta llamada para correr en su ayuda, para soltar sus cadenas y liberarlos de su carcelero.... Y un sinfín de almas todavía languidecen en el abismo y, sin embargo, podrían llegar tan fácilmente a la altura si me escucharan cuando les hablo. Y una y otra vez Mi Palabra resuena en el abismo, ciertamente sólo débilmente audible para estas almas, pero la sienten como una suave llamada que ahora pueden seguir para poder entonces también escuchar Mi Palabra cada vez más fuerte y más clara. Mi voz impregna todo el universo, el reino terrenal y el espiritual. Y todos los seres pueden escucharlo si no Me rechazan abiertamente. Las almas en las tinieblas también se sobresaltan a menudo con chispas de luz, y éstas también pueden hacer que las sigan si sólo se despierta en ellas un pequeño deseo de luz.... Y ellas llegarán igualmente a donde puedan escuchar Mi Palabra, porque no quiero otra cosa que poder dirigirme a ellas para romper entonces la última resistencia, pues se rendirán a Mi alocución amorosa, sentirán Mi amor y aprenderán a amarme.... Déjense todos contactar por Mí, su Dios y Padre de la eternidad, su Salvador y Redentor del pecado y de la muerte. Sólo quiero llevar luz a las tinieblas que son su destino mientras me nieguen el acceso a ustedes por su voluntad; quiero ayudarles a la felicidad, quiero bendecirles con mano amorosa y repartirles el Pan de la Vida, quiero darles el alimento y la bebida que necesitan para formarse de tal manera que pueda aceptarles en Mi Reino de Luz.... Y no deben desdeñar este regalo, deben encontrarse siempre donde está puesta Mi mesa en abundancia; deben dejarse dar Mis regalos de amor con un corazón anhelante y experimentarán la mayor bendición de ello. Y si se han saciado, conduzcan también a otras almas hambrientas a la Mesa de la Vida, pues todos los que aún no han encontrado esta Fuente de la Vida están muy necesitados, y ayudarlos a todos ellos es Mi eterna preocupación, que también deben y pueden compartir ayudando ustedes a liberar almas de las tinieblas.... llamándoles también cuando Mi palabra de amor les suene a ustedes mismos....

Amén

Traducido por J. Gründinger