5925 En Mi nombre debéis pedir al Padre....

9 de abril de 1954: Libro 64

En Mi nombre debéis pedir al Padre para que vuestras oraciones sean respondidas....

Estas fueron mis palabras que dije a los hombres cuando caminé sobre la tierra.... ¿Cómo deben entenderse estas palabras para ser atendidas por vosotros?....

Yo he enseñado y vivido en la tierra como el hombre Jesús, Que estaba tan íntimamente unido con el Padre que había entrado plenamente en Su voluntad, de modo que el Padre Mismo habló por Él, que guio Sus pensamientos y acciones, que Él solo realizó lo que fue la santísima voluntad del Padre.... Pero Él también pudiera pronunciar las palabras: Lo que Le preguntarais al Padre en Mi nombre, Él os lo dará.... Porque no era el hombre Jesús que habló, sino el Padre, que estaba en Él....

Ningún ser puede mirarme a Mí Mismo, porque soy un espíritu/mente, que es incomprensible para toda esencia de ser que surgió de Mí, el espíritu/la mente del Padre. Porque quien quiera verme, tendría que absorber todo el universo, el mundo espiritual/mental y el mundo material.... Por lo tanto, tendría que ser más grande que Yo para poder captarme en Mi infinidad y en Mi insuperable abundancia de luz y fuerza. Esto no es posible para ningún ser creado por Mí, ya que es una irradiación de Mí Mismo, una chispa de luz que nunca podría imaginarse la luz eterna, la fuente de origen de toda fuerza, como algo limitado, algo visible para él.

Pero la luz eterna y la fuente original de todo poder podría hacer que una forma sea útil y manifestarse en esta forma, para ahora ser visible para la esencia de ser que deseaba verlo.... Y esta manifestación tuvo lugar en el hombre Jesús, Quien cumplió las condiciones necesarias.... Entonces Mi Mente eternamente insondable se encarnó en Él, y así Me convertí en humano.... Jesús se convirtió en Dios.... Porque solo la forma externa era humana, pero lo que llenó está forma era Dios.... Entonces si ahora estáis llamando a Dios, cuando llamáis a Jesús.... Entended bien, si le pidáis algo al Padre en Mí nombre.... Entonces llamáis a Dios en Jesús.... entonces Me reconocéis a Mi Mismo o incluso.... Vosotros reconocéis a Jesucristo, creéis en Mi encarnación en Él y os confeséis a Mí, porque os confeséis a Jesucristo....

Mi nombre se ha convertido para vosotros en el nombre de vuestro Dios, y ahora también podéis esperar en la fe más plena que vuestra oración sea escuchada, porque Yo os he asegurado que no rezarais en vano cuando llamáis al Padre en Mí, en Jesucristo....

Como hombre Jesús sabia de cómo lograr Mí objetivo, Yo supe de Mí misión, cuya culminación fue la deificación completa, para que el amor eterno Mismo pudiera permanecer en Mí.... Sabia de la fusión completa de Mi cuerpo y Mi alma con el espíritu/ la mente de amor de la eternidad.... Por lo tanto, pude daros esta afirmación incluso en la tierra, que vais a ser escuchados, si vuestras oraciones están dirigidas en Mi nombre al amor eterno, porque con eso declaráis que creéis en Mí, que Yo os he redimido como Jesucristo de la muerte eterna.... Y no dejaré que vuestra fe sea dañada....

Amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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