Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5753

5753 Escuchar la Plática de Dios

24 de agosto de 1953: Libro 62

Debéis escucharme a Mí, y siempre os hablaré de manera que también notáis mi Amor para con vosotros. Todo puede cambiar alrededor de vosotros - y también cambiará... Pero mi Amor a vosotros no cambiará, sino va a vuestro encuentro, y da lo mismo si os halláis cerca o lejos; pues continuamente procura influir en vosotros, es decir, despertar en vosotros el amor recíproco - lo que resulta en el regreso definitivo a Mí.

De modo que si os puedo hablar... si me escucháis y me abrís la puerta de vuestro corazón para que mi Amor pueda surtir efecto con plena Fuerza, entonces puedo encender en vosotros un Fuego que nunca ya se apagará, porque mi Amor es tan fuerte que en su Brasa cualquier resistencia se disuelve - es tan fuerte que se adueña de la entidad del hombre y le cambia del todo, pues convierte al hombre en amor...

Yo busco la conexión con vosotros, y por eso os dirijo la Palabra. Ahora escuchadme voluntariosamente, porque así también establecéis la conexión conmigo, y entonces Yo puedo reanimar lo muerto.

Os puedo dar la verdadera Vida - a los que de momento todavía estáis muertos mientras os halléis lejanos de Mí... Pues os dirijo mi Plática para cambiar este estado estéril, porque esta Plática es un Rayo de Amor que debe despertaros a la Vida. Si ahora me dais la ocasión de introducir mi Rayo de Amor en vuestro corazón –lo hacéis posible por escuchar mi Palabra voluntariosamente– pronto sentiréis su efecto en vuestro interior... pues despertará en vosotros la sensación de ya no estar solos... en cierto modo sentiréis la presencia de un Ser que quiere haceros el bien. Y os entregaréis a este Ser sin la menor resistencia.

Ahí se reconoce el efecto de mi Rayo de Amor: Donde tengo la ocasión de dirigiros mi Palabra y vosotros me escucháis, ahí la resistencia en vosotros disminuye. Siempre podréis escuchar a mis Palabras cuando durante un rato os retiráis al silencio, cuando os concentráis en la oración, o en todo silencio os contempláis a vosotros mismos; entonces es cuando me dais la ocasión de dirigiros la Palabra - aunque al comienzo no comprendáis mi Voz, pues os imagináis que vosotros mismos estáis pensando...

Siempre entro en vuestros pensamientos, dado que mi Amor os sigue continuamente y procura a abrazaros precisamente cuando entráis en silencio y dirigís vuestras miradas a vuestro interior. Entonces escucháis y Yo puedo hablaros. Y cuanto más conscientemente practicáis este alejamiento del mundo hacia vuestro interior, tanto más voluntariosamente me abrís la puerta de vuestro corazón, y tanto más claramente percibiréis mi Voz que os responde preguntas y que también os enseña... y que –si me escucháis, si sois introvertidos y dirigís vuestros pensamientos hacia Mí– enciende en vosotros el amor a Mí porque ahora me reconocéis como un Dios del Amor.

Siempre quiero hablar con vosotros, sólo que pocas veces me escucháis... Pero si buscáis la soledad, dirigiendo vuestros pensamientos hacia el interior, entonces también oiréis mi Plática - aunque no la reconozcáis en seguida como manifestación de Amor por mi parte, porque el intelecto aún no percibe lo que el alma ya ha notado o comprendido. Pero cada vez más consciente para vosotros mi Plática produce una indecible Bendición para vosotros y todos aquellos a los que informáis... que el Padre habla con su niño si este tan sólo quiere oírle.

Todos podéis establecer esta conexión conmigo, porque para oírme sólo tenéis que escuchar. Yo sólo quiero estimularos a que agucéis vuestro oído espiritual, a que os ejercitéis en escuchar Pláticas espirituales, a que frecuentemente entréis en silencio y anheléis mi Presencia. Entonces es cuando estoy con vosotros y os hablo... entonces, en la Palabra, Yo mismo vengo a vosotros... y entonces también sabéis que Yo os amo y que también quiero ganar vuestro amor...

Amén.

Traducido por Anonymous