Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5446

5446 Características de la Palabra viva.... Prueba....

23 de julio de 1952: Libro 60

Una característica de Mi efecto del Espíritu es la audición de la voz interior. Yo Mismo Me comunico con vosotros para que Me podáis entender, hasta que podáis escuchar Mi voz sonar en vosotros cuando habéis alcanzado un cierto grado de madurez, que hace posible esto lo último. Por lo tanto, podéis escuchar Mi Palabra en vosotros, y eso en forma de pensamientos llenos de luz, que dejan fluir Mi amor, sabiduría y omnipotencia hacia vosotros y que os manifiestan Mi amor, sabiduría y omnipotencia....

Así que llegarán amonestaciones amorosas, consuelos y consejos a vuestro oído espiritual, os serán transmitidas lecciones de sabiduría y mi gobierno y obra se os explicará de tal manera que también podréis reconocer Mi omnipotencia de ella, porque todas Mis revelaciones que doy a las personas, solo apuntan a reconocerme a Mí Mismo, el reconocimiento de un ser que es sumamente amoroso, sabio y poderoso. A quien ahora Me revelo, quien es capaz de escuchar Mi voz dentro de sí mismo, por tanto, debe recibir Palabras que Me dejan reconocer en Mi ser, y vosotros podéis hacer una prueba sobre esto, si dudáis de la autenticidad de tales palabras que se presentan como “recibidas” de Mí.

Todos deberían poder escuchar Mi voz dentro de sí mismos, pero solo hay unas pocas personas en la tierra, especialmente en los últimos tiempos, con quienes puedo hablar, que Me escuchen. Aunque todos puedan sentirse dirigidos por Mí, no Me negaré a ninguna persona, pero si su alma está preparada de tal manera que pueda escuchar y comprender como la voz de Mi Espíritu, solo eso determina, si el bien espiritual presentado a los hombres es una revelación de Mi parte, es la Palabra viva hablada por Mí. Porque el entendimiento humano también puede formar palabras en un sentido que Me agrada; el pensamiento del hombre puede apuntarme y también anhelar Mi discurso, puede querer que Me exprese como él lo anhela. Entonces, un bien espiritual sale a la luz a través de la voluntad humana, que probablemente no contradice al principio divino, pero tampoco es la Palabra viva que Mi Espíritu quiere transmitir al alma en el hombre, pero que ésta aún no puede escuchar y comprender, porque todavía no ha alcanzado la madurez.

Mi espíritu ciertamente influye en el pensamiento de esa persona, por lo que no pronuncia nada contrario a Dios, pero Mi Voz, Mi Palabra viva, se recibe sin reflexión, se transmite literalmente, por así decirlo, lo que quiero anunciarle al destinario de Mi Palabra.... palabras de un contenido profundo a través de las cuales todas las personas deben ser conducidas al reconocimiento; Palabras que tienen el significado Más profundo y están destinadas a traer luz a las personas, que todavía caminan en las tinieblas del espíritu.

Cuando Yo les hablo a las personas a través de Mi Espíritu para que ellas transmiten lo escuchado de Mí a sus semejantes, entonces realmente hablaré de tal manera que sea claramente comprensible, pero también testificando Mi amor, sabiduría y omnipotencia, de lo contrario, Yo Mismo no sería reconocible en la Palabra, que fluye de Mí. Pero el propósito de Mi Palabra, sin embargo, es que la humanidad aprenda a reconocerme.... Considerad estas Palabras seriamente, si emprendéis un examen del bien espiritual que debería tenerme como origen. Si las personas pueden reconocer en esto a un Dios y Padre extremadamente amoroso, sabio y poderoso, entonces vosotros podéis aceptarlo con seguridad como si viniera de Mí.

Pero solo muy pocas veces puedo anunciarme a Mí Mismo de esta manera, que un alma ha agudizado su oído espiritual de tal manera para escuchar la voz de Mi Espíritu y reproducir literalmente lo que el Espíritu de Mi anuncia a ella.... un verdadero receptor de palabras nunca es mentalmente activo por sí mismo, y sus bienes espirituales incluyen todas las áreas, porque primero quiero introducirle a él y luego a través de él a todos los hombres en la verdad, porque él debe convertirse en un verdadero proclamador de la verdad, que solo puede hacer que Mi ser sea reconocible para la gente.

Quien quiera aprender a reconocerme, debe experimentar absolutamente la verdad, para que aprenda a creer de manera viva, es decir, la creencia en él se convierte en un convicción, que antes solo era un conocimiento espiritual tradicionalmente adoptado. Pero Yo quiero ser reconocido, porque quiero ser amado.... Por eso todas Mis revelaciones solo apuntarán a una cosa, darle a la gente una imagen veraz de Mí para que puedan amarme cuando ponen esa imagen en sí mismos, lo cual solo es posible si se les proporciona la más pura verdad. Y la transmisión de la verdad de una manera inusual, a través de la voz del espíritu en el hombre, es siempre la característica más infalible de que un hombre oiga Mi voz dentro de sí mismo, que reciba la Palabra viva de Mi Mismo, Que Yo Mismo soy la Palabra desde la eternidad....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise