Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5431

5431 La fuerza de la Palabra viva....

2 de julio de 1952: Libro 60

La Palabra viva, la Palabra, que se recibe en contacto directo Conmigo, tiene un efecto enorme como radiación directa, y es por eso que también se siente extremadamente energizante, donde hay voluntad de escucharme hablar, para que la Palabra pueda hacer creer a una persona cuando se la escucha sin resistencia. Y esta fuerza actúa de tal manera que toca el corazón humano y lo vuelve suave y dócil....

El corazón acepta lo que se le ofrece y lo deja obrar sobre sí mismo.... porque Yo mismo toco el corazón con Mi Palabra. Captadlo, Yo lo toco, y siente el beneficio de Mi toque, y se entrega a Mí sin resistencia, pero solo cuando la voluntad está dispuesta a escucharme, cuando ya no ofrece su propia resistencia a la luz que se le acerca....

Cuán inefablemente vigorizante y despertador puede ser Mi Palabra en este caso, puede dar vida a un ser todavía muerto, puede transformar repentinamente la oscuridad del espíritu en luz brillante, puede darle al ser comprensión de todo lo que antes le era incomprensible. Y es por eso que se puede producir un cambio completo en el corazón humano a través de Mi Palabra, siempre que la efectividad de Mi Palabra es admitida a través de la voluntad, que Mi irradiación de amor pueda golpear el alma y ésta se comporta completamente sin resistencia, por lo que hasta cierto punto está lista para dejarse formar por Mi mano amorosa....

Lo que las mil palabras de un persona no pueden lograr, Mi Palabra puede hacerlo.... que cae de los ojos del ser como escamas y de repente está en el conocimiento más luminoso, porque es Mi fuerza de amor la que ahora se hace efectiva en él, y esta fuerza de amor no se puede superar. Por lo tanto, cuando os digo a vosotros los hombres, que Mi Palabra está bendecida con Mi fuerza, entended que es una irradiación directa de fuerza de Mi parte y siempre debe tener su efecto, si el hombre mismo no cancela el efecto mediante la resistencia, porque solo la voluntad del hombre decide su efectividad, pero Mi Palabra jamás pierden en fuerza, sino que siempre se puede reconocer el efecto vigorizante, tan pronto cono el hombre se rinde a ella.

Si esta Mi Palabra se acerca ahora a las almas en el más allá y voluntariamente dejan que les afecte, a menudo pueden experimentar una iluminación repentina de su espíritu; pueden sentirse fuertemente impresionadas, tan pronto como solo acepten esta Palabra con la voluntad de dejarse instruir o recibir una explicación de las preguntas que les preocupan. Mi Palabra causa una tremenda impresión en todas las almas que la anhelan en su libre albedrio. Y es por eso que vosotros, los hombres, no podéis hacer a las almas del más allá un servicio de amor mayor, que el de transmitirles Mi Palabra, que vosotros mismos habéis recibido de Mí. todas las almas que se acerquen a vosotros para escucharla experimentarán la fuerza de Mi Palabra.... Yo Mismo les hablo a través de vosotros, y si son de buena voluntad, Me reconocen a Mí Mismo y su ascenso en el reino del más allá está seguro, porque la fuerza de Mi Palabra les ayuda para llegar arriba....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise