Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5187

5187 Predicar el Evangelio en el tiempo del fin es muy urgente...

11 de agosto de 1951: Libro 58

En un mundo del desamor y odio, es difícil predicar Mi Evangelio que solo enseña el amor que solo enseña el amor del uno al otro y, por lo tanto, no atrae a los hombres. Y sin embargo, son precisamente estas personas sin amor las que necesitan ser instruidas urgentemente para que entren en sí mismas y cambien. El amor por los prójimos se descuida por completo en el último tiempo antes del fin, y eso ya os da la prueba de que estáis antes del fin.

Siempre podréis observar el desamor en vuestro entorno y por lo tanto también saber en qué tiempo estáis viviendo. Pero también podréis daros cuenta que se forman pequeñas comunidades que viven el Evangelio, y también podréis observar los efectos en ambos lados y por lo tanto encontrar mucha fuerza donde solo existe un poco de amor entre la gente. Y eso debería animar a la gente a un cambio de opinión antes de que sea demasiado tarde.

Por eso debéis proclamar Mi Evangelio sin temor, aunque encontréis resistencia, porque Yo os apoyo en vuestro comienzo, señalándoos señales obvias, dando expresión a vuestras palabras para que las personas se recuerden de ellas, que os rechazaron y no os creyeron. Porque sólo puede conocerme y ser instruidas acerca de Mi voluntad a través de Mi Evangelio, que vosotros les habéis de llevar, y sólo a través del cumplimiento de Mi voluntad puede crecer en ellas la comprensión para un alto conocimiento y su salubridad.

Pero como Mi voluntad exige exactamente lo contrario que el estado actual sin amor y por lo tanto también sin fe, el conocimiento acerca de Mi voluntad es de tal urgencia, que vosotros, Mis siervos en la tierra, debéis hacer todo para mover a los semejantes a creer, y sobre todo tenéis que presentarles los efectos de una vida de amor, para que el estado espiritual de los hombres se incremente un poco antes del final, para que el último día encuentre todavía algunos justos que no pertenecen al campo de Mi enemigo y no sucumben a la aniquilación del último día. Tratad de ganar algunas almas más y no os dejéis rechazar, sino que acercaos a ellas con amor y tendréis mucho más éxito que si las tratáis con reproches y modismos, que tienen poca fuerza de convicción y por lo tanto poco éxito. Debéis ofrecerles Mi Palabra, y el poder de Mi Palabra todavía tocará los corazones humanos si las Palabras les son ofrecidas con amor.

El mundo del odio y del desamor se está acabando... Y vuestro trabajo por Mí y Mi reino se hace cada vez más urgente... No os volváis tibios, sino seguid ambiciosos y trabajad con celo porque ya no queda mucho tiempo. Y creed que vosotros, como Mis empleados, siempre experimentaréis Mi apoyo tan pronto como sea necesario para conducir a las almas descarriadas a la verdad, que solo se les puede ofrecer a través de vosotros, porque vosotros, mis representantes legítimos en la tierra, la habéis recibido de Mí Mismo y, por tanto, también sois aptos para llevar Mi Evangelio al mundo, para llevar la luz a las tinieblas, para predicar el amor a los hombres que todavía son de buena voluntad...

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise