Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/5031

5031 Conexión entre seres espirituales y humanos... “Forma”...

2 de enero de 1951: Libro 57

Por parte de los seres del reino espiritual hay grandes esfuerzos para establecer una conexión con los hombres en la tierra. Aprovechan cada oportunidad para darse a conocer, porque a todo ser de luz se encomiendan personas en la tierra de cuyo progreso espiritual se cuidan, pero también como los seres de las tinieblas se acercan a los habitantes de la tierra, porque muchos de ellos corresponden a su naturaleza, es decir, tienen predisposiciones, que impulsan al alma hacia las tinieblas.

Por lo tanto hay una lucha en el reino espiritual por las almas de los humanos en esta tierra y esta lucha la deciden los hombres mismos. Ningún alma puede ser obligada a ser buena o mala, aunque los seres de la luz disponen de un gran poder y les sería posible determinar las almas según su voluntad. Pero siempre respetan la voluntad del hombre, ya que esta es ley divina. Así que los seres del reino espiritual pelean una lucha entre sí, la cual es decidida por las personas mismas a través de su voluntad.

Tan pronto como se establezca una conexión con el reino espiritual, se acercarán al hombre los seres y se darán a conocer a él, a los que él mismo da acceso a través de su actitud más íntima. Por lo tanto, los hombres buenos se encuentran en la protección de los seres de luz; no pueden ser obligados al poder del mal o ser inducidos a hacer malas acciones por fuerzas malas. Solo existe el peligro de que los hombres mismos no sean capaces de distinguir si están correctos o incorrectamente instruidos a través de anuncios del reino espiritual. Este peligro existe cuando los seres espirituales utilizan una forma humana para manifestarse a través de esta.

En este caso “forma” significa un caparazón humano que ha renunciado a su voluntad, que no se expresa en su naturaleza real, sino donde el alma se retira y le da autoridad a un ser espiritual sobre su caparazón exterior. Un buen hombre probablemente está bien protegido por seres de luz, pero también hay espíritus fuertes desde abajo que son atraídos por pensamientos impuros de hombres individuales en el ambiente del primero. Entonces puede bastar un momento que ese espíritu penetra en el caparazón y, ya que reconoce las buenas intenciones en general, se expresa bajo una máscara de luz y trata de confundir a los oyentes en su creencia y pensamiento. Siempre se debe reconocer este peligro cuando se trata de comunicaciones del reino espiritual, que no se relacionan con lo terrenal, sino a cosas espirituales.

Tan pronto como el ser humano, del que seres espirituales se usan en el estado inconsciente, carece de memoria, él mismo no tiene conocimiento de los seres usando su cuerpo, mientras que los seres de luz dejan un destello en él, de modo que incluso en el estado de vigilia puede acordarse de algo de lo que le fue impartido de estos seres. A través de una conexión íntima con Dios, los hombres también pueden alcanzar el estado de recibir anuncios espirituales de forma plenamente consciente y tienen un control constante de sus cuerpos, es decir, no apagan su propia voluntad, para que el hombre bueno que anhele a Dios y exige la verdad, entonces también sólo las buenas fuerzas del reino espiritual puede acercarse y toda fuerza oscura será apartada por la voluntad del hombre.

Pero Dios evalúa la voluntad del hombre... Si está destinada a Él, entonces los hombres también pueden estar seguros de Su protección especial, y de cada conexión espiritual sacan una bendición para sus alma. Porque innumerables seres están cerca de la tierra, preocupados por el desarrollo espiritual de aquellos que estuvieron cerca de ellos en la tierra, y la necesidad de comunicación de estas almas es muy grande, porque quieren advertir a los hombres de una forma de vida incorrecta en la tierra; por lo tanto, los espíritus pueden ser reconocidos... Los que solo enseñan el amor e indican a Dios, a Jesucristo, el Redentor divino, éstos quieren influir en las personas en un buen sentido y siempre protegerán las almas de estas personas de daño, por lo que también las protegen de los ataques del mal...

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise