Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4775

4775 La Voz del Espíritu verdad.... Enseñanzas de Jesucristo.... Voz interior....

7 de noviembre de 1949: Libro 54

Lo que se te dice a través de la voz del espíritu debe ser reconocido como verdad espiritual, pues el espíritu no se equivoca, sino que, como parte de Dios, lo sabe todo y también informa al alma de lo que necesita saber. Si dejas que la voz del espíritu hable dentro de ti, entonces escucharás a Dios mismo, pero esto debe estar precedido por tu deseo de escuchar a Dios. Sólo el deseo de Dios es decisivo para poder escuchar su voz. Dios ama a sus hijos y el que Lo desea es su hijo, por lo que también se dará a conocer a los que quieran escucharlo. Una persona que se toma en serio la verdad no pide a Dios en vano.... Dios se le revela, pero de diferentes maneras, porque la gente a menudo carece del conocimiento y la fe de que Dios mismo habla a la gente. Y por tanto no están a la escucha interior de Su voz, y entonces Dios les hace llegar Su Palabra de una manera diferente para que el ser humano participe de la verdad que siempre está representada en Su Palabra. Pero ustedes, los humanos, deben buscar la verdad sólo en Su Palabra. Lo que Jesús enseñó en la tierra en el momento de su vida en la tierra debe ser respetado y aceptado como la Palabra de Dios, ya que la voz de Dios habló a través de Jesús, el espíritu de Dios trabajó en él y por lo tanto todo lo que enseñó fue la más pura verdad. Y, por lo tanto, debes permanecer siempre en su Palabra santificada, debes aceptarla en tu corazón como la Palabra de Dios a través de la cual Él quiere guiarte a la verdad si apelas sinceramente a Él por la verdad. Él te la da, te la transmite siempre de la forma en que seas receptivo a ella...., pero también podrías siempre ponerte a la escucha de la voz divina dentro de ti, y si lo practicas con una fe firme en que Él se revela en su amor a ti como hijo suyo, pronto oirás delicada y tranquilamente Su voz dentro de ti. Te encontrarás conversando tranquilamente con tu Padre celestial y entonces presta atención a esto como Su Palabra, como Su voz que te habla palabras de amor y sabiduría. Y puedes creer siempre en estas Palabras, pues voluntad y deseo de la verdad junto con el esfuerzo consciente hacia Dios te garantizan también la actuación de su espíritu, y de esta manera recibes la verdad de Dios mismo, que es la verdad eterna....

Amén

Traducido por J. Gründinger