Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4768

4768 Derrumbamiento de las organizaciones eclesíásticas - La auténtica Iglesia

28 de octubre de 1949: Libro 54

Al fin del mundo le precede un tiempo, donde Mi Palabra será atacada, y también todo lo que se refiere a Mí como Creador y Conservador. Querrán destruir cualquier creencia o fe en un Dios, lo que significa pues, una batalla campal contra todo lo espiritual. Y entonces serán afectadas la mayor parte de las organizaciones eclesiásticas y sus partidarios, pues procederán contra todo lo que por fuera sea reconocible como representante de Mi Reino y Mi Doctrina. Y por eso dejo resurgir representantes de Mi Palabra fuera de estas organizaciones, los cuales son nombrados por Mí, para que divulguen en otra forma Mi Doctrina, a pesar de las persecuciones. Ellos están, a través de Mí, en posesión de la plena Verdad, y por ello también, apropiados para instruir a los hombres en el tiempo final.

Y es preciso fortalecer a los hombres en la fe, o despertarla, en el último tiempo antes del fin, porque, primero entonces, es cuando muchos empezarán, a reflexionar sobre la estabilidad de la enseñanza, que les proporcinaron tradicionalmente. Y ellos reconocerán, de que Yo no estoy con aquellos, que sólo tienen trato Conmigo a través de la iglesia exterior. Yo amo, bien cierto, a cada uno de Mis hijos, mas tan pronto como un hijo no cumpla la Voluntad del Padre, en tanto de que no utilice los dones otorgados del entendimiento, y los estimule en común acción con el corazón, en la activídad, para reconocer, cuando se mueve en Mi Voluntad, y reconozca cuando profetas falsos se hacen pasar como Mis enviados, se aleja de Mí ese hijo, y entonces con dificultad encuentra de nuevo el camino de vuelta hacia Mí.

Incesantemente les envío también Mi Palabra a esos extraviados, incesantemente Me acerco a ellos, intentando darles conocimiento por vía directa, enviándo Mis mensajeros, para que les den la explicación, sin embargo, no aceptan ninguna instrucción, por lo que tampoco son disculpables, si se extravían en un falso camino.

Mas si por instigación de Mi adversario, se les quita a estos hombres su iglesia, de ese modo no empezarán a desmoralizarse los hombres que están en la fe verdadera, los que de ese modo están tan íntimamente unidos a Mí, de que a cualquier hora puedo estar cerca de ellos. Estos tampoco estarán tan afectados por las medidas y decretos brutales contra la iglesia exterior, pues saben donde ha de buscarse la verdadera Iglesia de Cristo; ellos abogarán por Mi Palabra cada vez con más celo. Aunque tampoco están seguros ante la persecución de aquellos que luchan con todo lo que pertenece a la fe y religión.

Mas todos estáis ante ese tiempo, puesto que tenéis que decidiros, pero entonces sólo la convicción interior os da la seguridad de que estáis en la Verdad, y como prueba de ello tenéis Mi Palabra, la que Yo Mismo os comunico con la fuerza para resistir.

Vosotros, y todos los que os escuchan y quieren servirme, hablarán en esos momentos con lengua de ángel y todo chocará en vosotros, porque ahora sabéis también, de que muy poco tiempo tenéis que perseverar para ser bienaventurados, sabéis que si bien todo lo exterior puede vacilar y retroceder, mas nunca jamás la Iglesia que Jesucristo fundó en la tierra, la verdadera Iglesia no podrá ser vencida por las puertas del infierno.

Mas innumerables hombres apostatarán de la fe, encontrarán inconcebible, que Yo no proteja la iglesia que ellos consideran como fundada de Mí, y ellos mismos no se rinden cuentas sobre eso, si es que ellos son miembros de la Iglesia fundada por Mí, porque les han interdicto el reflexionar sobre ello. Y así se hundirá algo, lo que según el parecer de muchos hombres ha de ser invencible. Y se desmoronará como un castillo de naípes, por ser obra humana, no es durable, ni puede serlo.

Sin embargo, los Míos no se dejarán vencer, ellos poseerán la fuerza de fe que produce la resistencia, porque encuentran Mi apoyo. Percibirán de Mí la fuerza, porque creen firmemente en Mí y por eso pertenecen a Mi Iglesia, la que no puede ser vencida por las puertas del infierno.

Sin embargo, será un tiempo muy duro al que Yo siempre de nuevo os advierto, para que vosotros, a los que Me pertenecéis a Mí, os exhorto incesantemente de que os preparéis recibiendo siempre de nuevo fuerza a través de la acogida de Mi Palabra y mediante el obrar en el amor. El tiempo está próximo en donde comienza ese combate, y entonces tenéis que estar armados; tenéis que resistir cuando todos los partidarios de una fe aparente que se imaginan erróneamente de que están en la Verdad, sin haber reflexionado jamás sobre ello, de lo que les exigieron que creyeran, fracasen todos. Vacilarán y apostatarán, mas vosotros debéis resistir y dar pruebas de que la íntima unión viva, tiene como consecuencia también la viva fe, que os da la fuerza de perseverar hasta el fin

Amén

Traducido por Pilar Coors