Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/4557

4557 Fuego de purificación en los últimos tiempos: Sufrimiento y tribulación....

4 de febrero de 1949: Libro 53

Seréis probados adecuadamente y tendréis que pasar por fuegos purificadoras, pero eso solo es para la salvación de vuestras almas, que ya se han vuelto demasiado tibias para hacer un trabajo activo por su propia cuenta a fin de desarrollarse hacia arriba. La debilidad de la voluntad surge cada vez más, cuanto más se acerca el fin y, por lo tanto, la voluntad debe ser estimulada al desarrollo extremo, que solo puede suceder a través del sufrimiento y la tribulación, si la persona no se decide por sí misma a una vida amorosa, y así se puede eludir un sufrimiento demasiado grande.

El fuego del amor purifica el alma en muy poco tiempo y, por lo tanto, a vosotros los humanos se les ofrecen muchas oportunidades para practicar el amor al prójimo, porque la necesidad requiere ayuda en todos los sentidos. Si los humanos solo miran a su alrededor, su voluntad puede ser estimulada para servir a su prójimo. Y verdaderamente obtendréis las mayores bendiciones de ello, porque al mismo tiempo el sufrimiento que se os impone con el propósito de madurar el alma, se reduce. Pedid siempre por fuerza y fortalecimiento de la voluntad, pedid gracia, es decir, ayuda desde arriba en cada necesidad espiritual y terrenal, y dad todo de lo que podéis prescindir al prójimo necesitado y no temáis meteros en problemas por eso; distribuid continuamente lo que recibís vosotros mismos y, por lo tanto, ayudad a aliviar las necesidades cuando se produzca la gran necesidad, la cual es inevitable para vosotros los humanos, porque estáis cerca del final.

Y vosotros mismos maduráis y también despertaréis el amor en vuestro prójimo, que también ahora promueve la madurez de alma de aquel. No podéis quedaros sin sufrimiento, mientras la voluntad de amar no se haya activado todavía en vosotros. Pero si vosotros mismos sentís que la necesidad os oprime, también sentiréis compasión para la necesidad del prójimo e intervendréis para ayudar si sois de buena voluntad. Y por eso no os quejáis y lamentáis del sufrimiento, sino que sabed que es una posibilidad de maduración para vosotros y al mismo tiempo una estimulación al obrar en amor y que el fin de los tiempos condiciona tal y todo lo que pasa en el fin de los tiempos encuentra su explicación. Pero si pedís la fuerza de arriba, si lleváis con devoción lo que se os impone, también superaréis las grandes necesidades y solo sacáis beneficio para vuestra alma.... un día bendeciréis la necesidad que os dejó madurar para la eternidad....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise